26 ene 2014

El muñeco de nieve

Cuando nos fuimos de España la situación laboral era pésima, se notaba y se leía en todos los periódicos. Casi dos años después, la situación laboral no ha cambiado, aunque algunos políticos y medios se empeñen en decir que el paro ha bajado. Si cuando me fui todos mis amigos tenían trabajo, hoy... No puedo decir lo mismo, la mayoría están en paro y los que siguen trabajando están en peores condiciones, les han bajado el sueldo, les han quitado beneficios sociales o van a tener que pagar por ellos... Yo, mismamente, antes de irme tenía un trabajo, que mal que bien, ayudaba en la economía familiar, aunque estuviera deseando dejarlo-no por el trabajo en sí, si no por el ambiente propiciado cuando a una jefa mal nombrada se le suben los humos y los aires de grandeza-, hoy, hoy no tengo trabajo remunerado y la verdad, no se sí me compensa. Me explico. 

15 años de experiencia laboral en medios de papel y digitales y acabar trabajando en una empresa de alguien a quien ni conoces, con una jornada completa, de 9.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.30, por 1200 euros al mes... Creo que ha llegado el momento de hacer de mi vida mi trabajo, esto es. Si para que yo trabaje, me tengo que gastar en una empleada 800 euros al mes más la manutención,  andar todo el día corriendo de un lado a otro y perderme la maravilla de vivir y ver crecer a los tres soles llorones que tengo en casa... No gracias,  creo que paso. Pero paso porque he comprobado que soy mucho mas feliz cuidando de mi familia que trabajando en una empresa, pero como necesito cash y no quiero oxidarme creo que...

Voy a lanzarme, y voy a intentarlo por mi cuenta. Ando madurando otro blog... Este útil, práctico, para madres.  Y voy a compaginarlo  con mi vida con hijos, que para algo los tengo, y voy a buscar algo de free lance- así que ya sabéis, estoy en búsqueda de colaboraciones periodísticas, aunque el periodismo esté en crisis, como casi todo lo que me rodea...

Y dicho esto os cuento la última, es de hoy, así que esta calentita. 

Esta mañana, después del partidazo que Nadal ha jugado en Australia, vestimos a los niños con los trajes de nieve-comprados en Decathlon en Navidad- y nos subimos a la Pinilla, en Segovia. 
Vestirlos no ha sido tarea nada fácil. 
Isabel, tan buena..., no le cabían sus botas con los calcetines gordos de esquiar, así que ha tenido un momento de ofuscación, pequeño, nimio, comparado con el momento que ha tenido Alvaro. Al que le molestaba el traje de esquí porque era gordo, "mamá , este traje es gordo, me incomoda, es gordo, mamáaaaaaaa!,no lo soporto, que traje mas tonto!" Todo esto lo gritaba mientras se retorcía en el suelo como si le picara la piel y estuviera bailando breakdance.  Al final no sé exactamente como se ha calmado, pero lo ha hecho. Jaime, que el pobre está con esas fiebres extrañas propias de los mocos y los cambios de temperatura, milagrosamente no ha dicho nada del traje, ni del calor que estaba pasando- creo que ha sudado la fiebre antes de salir de casa porque  no ha vuelto a tener fiebre en todo el día.
Pasado el trance de los vestidos y las botas hemos puesto rumbo a la Pinilla, y para nuestra sorpresa, estuvimos el miércoles, no había nada de nieve en sus cercanías, así que para su padre y para mi ha sido un fiasco, pero ellos... Ellos han gozado la nieve del parking como si estuvieran en los Alpes. 
Guerras de bolas, muñeco de nieve, fotos, más guerra de bolas, nieve que cae  por la espalda de papá, papá que se aburre, se enfada y se cansa, escased de nieve, mamá que hace fotos que ni se ven por el reflejo del sol y la cámara de su teléfono que no es tan buena, búsqueda de nariz para el muñeco, niños que se lanzan a la nieve, niños agotados...
Lo han pasado pipa! Así que no quiero ni pensar el día que los llevemos de verdad a esquiar. Si sólo con la nieve del parking han disfrutado de esa manera... Con qué poco se contentan y lo pasan bien los niños. 

En el viaje de vuelta los tres al unísono, mientras pasábamos por Buitrago del Lozoya,  antes de quedarse dormidos, le han preguntado a su padre "Papá, es verdad que el abuelo Ignacio mató a un dragón en este pueblo del castillo?" Álvaro padre ha contestado , "no" , a lo que han respondido, "mentiroso!" Y han caído fritos.
Hace dos fines de semana, en un intento de ir a buscar la nieve y no hallarla los llevamos a pasar el día a Buitrago, hacia un día espectacular, pero se nos hizo tarde en la salida de casa y no querían ni andar, así que les contamos una historia rocambolesca de dragones y el abuelo Ignacio, D.E.P. Esta claro que se quedaron alucinados y la historia les encantó, porque hoy han reconocido el pueblo de la hazaña y la mentira.









24 ene 2014

De vuelta

Por fin, más de diez minutos seguidos para escribir, sin la presión de los niños, el marido, el teléfono, la venta de los muebles de la casa, hacer y deshacer maletas, comidas y cenas navideñas... 
Ya estamos de vuelta. Madrid nos acogió con los brazos abiertos-como no podía ser de otro modo- y Barranquilla nos despidió entre lágrimas, risas nerviosas y abrazos, muchos abrazos.
Allí dejamos a gente tan buena... 
Mis queridos vecinos, mis amigas del alma... Es curioso como los lazos que creas fuera de casa se crean más fuertes y estrechos. Cuando salíamos de nuestra casa en las Trinitarias sentí que nos alejábamos de nuevo de nuestra familia. Lo bueno, es que es una familia que lleváremos siempre con nosotros, hasta aquí nos ha seguido, y seguimos en contacto. 
Allí  dejamos a Milena, nuestro ángel de la casa, y a Max, en muy buenas manos. Dos miembros importantísimos de la familia. 
Aquí nos encontramos con nuestros padres, hermanos, primos, amigos... Que felices de vernos y tenernos a su lado nos han ayudado a "no echar tanto de menos lo que hemos dejado".
Conseguimos vender nuestros muebles, a precio de saldo, pero los vendimos, conseguimos meter todo en las 10 maletas que venían en bodega y las 5 que venían en cabina, hasta el ordenador nos hemos traído, eso si, ahora lo tenemos que llevar al servicio técnico porque allí no llegó a tiempo la pantalla rota. Nada hubiera sido posible si nuestros amigos no nos hubieran ayudado. De hecho, sigue en venta nuestro coche, por fin reparado, con lo que nos ha costado...

La Navidad paso para todos y pasó muy bien. Con muchos planes familiares y muchas comidas y cenas exquisitas y regalos preciosos.

Los niños han entrado en su colegio nuevo. Aquí cada día es una aventura levantarse por la mañana y llevarlos. Antu, como te echo de menos! Los niños lloran desde que salen de casa hasta que desaparezco del colegio. Cada día se levantan con un dolor distinto, la cabeza, la tripa, la garganta, el corazón, porque a Alvarillo le duele el corazón. Echa mucho de menos a sus amigos, y es normal, eran cuatro, los cuatro fantásticos y... En esta clase son muchos más.

Isabel no, claro. Ella es más mayor cita y esta encantada con sus nuevas compañeras y amigas que la han acogido fenomenal. Tiene muchos deberes y esta aprendiendo a leer a marchas forzadas. Hoy tenía un examen de matemáticas, espero que este centrada, porque si se despista...  que se despiste, porque sólo lleva tres semanas. Se ha despedido con un tierno "mamá, deséame suerte", y así, con "mucha suerte" y un beso ha subido corriendo a su clase.
 
Jaime, Jaime llora, creo que por imitación a Álvaro y lo mejor, sale más feliz que una perdiz y lo más mejor, es el único que sale corriendo a mis brazos cuando me ve, a mi eso me compensa todos sus llantos y rabietas- que han ido en aumento desde que llegamos-, y claro es que al pobre lo vamos deshabitando cada año y medio y eso... Eso no hay quien lo aguante! 

Imagínate que pasas de estar libre, al sol, montando en bici, nadando en la piscina... En un verano eterno, a estar en una habitación grande, con el único divertirmento de tus juguetes, la TV y tus hermanos, que igual de aburridos que tu, se suben por la paredes! El cambio de clima también le ha dado duro y eso que yo soy de esas que les pone el abrigo, les teje una bufanda de lana chilena y los manda a jugar hasta la caída del sol. 

Pues estamos de vuelta.

 De nuevo no prometo nada, intentare escribir las anécdotas de los niños, para que os riáis, de mi, una madre imperfecta, al fin y al cabo, este blog es para ellos, para que tengan recuerdos de cuando eran pequeños y yo también los tenga, y no pueda decir el día de mañana aquello de..." Vosotros no erais así" que ya me he dado cuenta de que los abuelos de hoy se creen que nos educaron mejor, pero lo cierto es que han olvidado:
 Todo paso está Navidad, Jaime tuvo una de sus rabietas. Las miradas de "este niño es un insoportable" cruzaban la habitación de un extremo a otro. Me quede muy triste, pensando "mi hijo se me va de las manos, es un p... Dictador y ya no puedo hacer nada". Nos fuimos a dormir, sin darle más importancia y en sueños tuve un flashback, recordé como mis dos hermanos pequeños, en sus rabietas, se tiraban al suelo, se daban golpes en la cabeza contra la pared, lloraban y pataleaban.  Me levanté tranquila, contenta de haber recordado esos episodios-de pequeña una no sabe, simplemente piensa que sus hermanos tienen un mal pasajero y punto- y le comenté a mis padres, que obvio, no recordaban nada.
A los pocos días, en casa, con mis amigas del colé y sus hijos, les comenté mi hipótesis del olvido y voilá, a ellas también les paso parecido. 
Moraleja:escribo para no olvidar.

Aquí os dejo la foto del dolor de corazón de Alvarillo.