22 jun. 2015

En baja forma

De verdad que no he hecho esfuerzo alguno y siento el peso de mi cuerpo cada vez más.
No es que haya cogido kilos, mi ropa sigue siendo la misma y creo que me sienta igual.
El único ejercicio que hago es mental y aunque pueda agotar  no es para tener agujetas en el cuerpo.
Claro que si me pongo a pensar, en el fondo, no paro. Y eso, de algún modo u otro pasa factura. Noto que los treinta y... No son los venti... Y presiento que a los cuarenta y... Echaré de menos los treinta y muchos.
Mas vale que lo asuma, lo primero. Y mas me vale poner remedio, si no, en diez años estaré para el arrastre y yo quiero estar bien. Con estar bien, me refiero sobre todo a sentirme bien, a no tener agujetas de jugar media hora con mis hijos al tenis, o de estar toda una mañana sentada conduciendo o de subir y bajar escaleras para limpiar cortinas.
Y esto está claro me viene de no ejercitarme. De no moverme y estirarme. De, en definitiva, ser una comodona corporal.
Está claro que a mi no me van los propósitos del body, llevo toda mi vida proponiéndome  y... no debo de ser muy sugestiva conmigo misma porque nunca lo cumplo. He llegado a pagar un año entero de Gym para no ir jamás y cada año me reto a comenzar un deporte, running- aprovechando la fiebre- ,marcha nórdica - aprovechando la ropa del running- , natación -aprovechando que estaba cerca el buen tiempo-... Lo último el tenis- aprovechado que mis hijos andan entusiasmados y que mi marido tiene mas paciencia que el santo Job- , a ver cuanto me dura.
Bueno para ser justa he de decir que si se  trata de algo intelectual, ahí si, cuando me seduce algo...  lo investigo, lo leo, busco autores y hago por aprender más. Salto de un tema a otro, claro que no soy experta en ninguno, pero me gusta dar rienda a las inquietudes.
Ojalá hijos míos seáis capaces de seduciros a vosotros mismos, tanto intelectual como corporalmente. 

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