20 jun. 2017

Windsurf, también aquí

Sabía que tarde o temprano nos  tocaría ir a hacer windsurf. Ya lo supe en Navidad, cuando bajamos a España en coche para recoger todo el equipo de velas y aparejos y así poder subirlo a Alemania sin el sobrecoste de equipaje del avión.
No es que en nuestra zona haya grandes lagos donde sortear térmicas y navegar aguas, no. Pero a 35 minutos en Holanda, hay uno fantástico donde disfrutar de miles de deportes de agua. A mi me dan ganas de alquilarme algo, no sé una canoa, una barca... Luego pienso que me voy a caer al agua como la buena patosa que soy y me quedo en la orilla, leyendo cualquiera de las novelas policíacas de mi eBook.
Los niños no tienen ese problema. Primero, no son patosos y segundo, no se visualizan de ningún modo, ellos disfrutan del agua y se tiran con toda naturalidad, toda la que a mi me falta.  Y mientras, mientras el padre de familia navega las aguas de este lago inmenso.

Bicis en verano

Y tanto que son para el verano, al menos en esta región de este país. En invierno es casi impensable, aunque hay gente que se mueve en bicicleta. En otoño es arriesgado, porque sueles salir de casa con un atuendo y al llegar te cambias a la velocidad de un cometa porque o te asas o te pelas, como en primavera, que hay salir a modo cebolla inversa, siempre con una chaquetita o una camisa que se pueda remangar. En verano , en verano y final de primavera, ahí es cuando todos sacan sus bicicletas y van a todos sitios con ellas.
Los niños y Alvaro tienen las suyas, e Isabel ha heredado la que yo tenia, a mi me quedaba algo pequeña y a ella le va bien. Yo llevo una tuneada, que me ha regalado una amiga, y la verdad, voy encantada y me muevo feliz por todo mi pueblo de cuento y no tan cuento. 
Y ahora que yo tengo bicicleta y que los días son mas largos y son preciosos, todos nos movemos, como puros alemanes en bici.
El mas feliz es Jaime, que va como Indurain, a la velocidad del rayos por cada camino que encontramos y descubrimos, la vida en bici te permite descubrir caminos insospechados y casa de infarto, por feas o por todo lo contrario.
Y es que unida a mi nueva bici esta mi nuevo objetivo: encontrar casa para comprar que reúna los conocidisimos requisitos de una casa: buena, bonita, barata, bien situada y bien mantenida... Casi Nada! Todo un reto!!!!
Os dejo. Escribiré de nuevo. No se cuando, pero volveré a hacerlo.