Venimos de jugar al tenis, ya han abierto las pistas de verano y Alvaro fue lo primero que hizo cuando llegamos hace un año, apuntarse al club.
Los niños van felices a jugar con su padre, la verdad es que los tres le dan bastante bien a la pelota y le están cogiendo el gustito a jugar.
Es todo un planazo para el domingo.
Juegan, comemos, yo aprovecho para estudiar alemán y después a casa.
Hoy, como hace muy bueno y uno se siente en la obligación de aprovechar la tarde, nunca se sabe cuando va a empeorar el tiempo, hemos ido a pasear con Caster y a tomar un helado ( yo no que estoy a dieta). Veníamos paseando y Alvaro que quiere aprender alemán le hablaba a Jaime:
-Alles gut?, le ha preguntado
A lo que Jaime le ha dicho:
-Papá, que no estamos en el colegio!!!
Y esto es lo que a mi me pasa cada día. Intento hablar alemán con ellos y, salvo Alvarillo, se niegan en rotundo.
Ahora, antes de comenzar la hora santa, ( baños, cenas y dormidas) están viendo la fórmula 1, los chicos. Isabel... Ella va por libre y esta viendo la tele, aunque debería leer que el miércoles tiene examen de un libro.
Dichoso libro!!
Die Ziegmaus.
Pensábamos que lo tenia que terminar para el viernes y estuvo leyendo hasta tarde, me dio tanta pena que así, por encima, divisando lo que yo era capaz de entender le hice un resumen.
Ahora se cree que ya no tiene que leerlo, caca.
Pero vamos, que lo leerá, porque si algo tiene es que es muy responsable con sus cosas del cole.
20 abr 2015
Domingos de primavera
18 abr 2015
Si es que... Soy una bocazas
Yo quería estar aquí( véase foto de mi jardín) y sin embargo he vuelto al lugar de mis pesadillas: hüpfburgenland. Entiéndase como hinchables.
Con todo el niñerío, con todo el griterío insoportable de los vástagos desatados por la emoción de saltar y comportarse como locos.
Al menos estoy con Alvaro padre, y cada cuando viene alguno de los niños. Alvarillo el que más porque tiene hambre, sed, porque un niño le amenaza( acaba de llegar diciendo que un niño le ha dicho que o se va o le da un codazo- los macarras lo son desde pequeños y los hay en todos lados)
Isabel y Jaime van juntos. Jaime quería ir con su hermano, pero Alvaro no quiso. Así que Isabel va de una atracción a otra seguida de Jaime, cual pato con su madre. En estos días Jaime esta pasando por algún momento clave de su crecimiento porque para todo necesita compañía, sigue a su hermano como si fuera un gruppy y requiere al adulto de turno para casi todo. A Isabel parece no importarle y yo, la verdad lo prefiero. Si están los dos juntos, jugando en casa, por ejemplo, no les oigo en toda la tarde. En cambio Alvaro y Jaime... Ahí sí, a la media hora acabo desquiciada y ellos peleados y algo roto.
Bueno, que me desvío, aquí estoy, en lugar de estar en mi jardín, asoleándome, empalmando el café con el gin tonic del sábado. Y vagueando después de una mañana productiva, redecorando la casa.
Esto me pasa por bocazas.