¡Uy!, si es que el tiempo pasa volando y no hay manera de sentarse un rato a escribir.
Éste va a ser mi propósito para el nuevo año. Tengo que empezar a proponerme las cosas ya, porque luego me pilla enero desprevenida, y enseguida estamos en abril y de abril a Navidad hay un suspiro , y así de rápido pasan los años.
Este año, que ya está casi a punto de terminar, conseguí cumplir todos mis propósitos: adegalzar tres kilos, dejar de fumar y ... había otro pero ya no lo recuerdo.
Los tres kilos los he recuperado así que vuelven a entrar en el saco de los propósitos, no hay quién se los quite de encima... Pero lo de dejar de fumar... eso sí ha sido el mayor de los logros y cuando lo pienso, los kilos no me duelen tanto.
Y el último de los propósitos para el nuevo año, quizá tenga que ver más con mi alma y no tanto con mi cuerpo, habrá que dedicarle tiempo al alma, ¿no?
Y a noviembre le quedan a penas unos días. Y justo el último de todos Jaime cumple 7.
7 años el rufían ( en el sentido jocoso y con tono amable, nada que ver con el diputado de mismo apellido totalmente deleznable).
7 años de esa lengua de trapo que tiene mas lógica en movimiento que nadie.
7 años de llantos por nada, pero ahora también de risas por mucho.
7 años de payasadas contínuas que nos quitan las penas en un segundo.
7 años de generosidad a raudales.
7 años de busqueda de la justicia.
Y es Jaime el que cada día pregunta si ha llegado su regalo, el que mueve la ficha del calendario, el que con una sonrisa sentencia que, "queda un día menos".
Así que en casa, para mi, noviembre es Jaime.
22 nov 2017
12 sept 2017
Seis añitos
Os escribo escondida, como una adolescente, en un rincón de mi dormitorio. Sentada en el suelo, pegada al cable que carga mi teléfono, la cabeza apoyada sobre la cama. Me duele el cuerpo y tengo los ojos secos. Todo es por culpa de este aparatito del infierno. Gracias a él escribo, me mantengo al día de la actualidad de España, de las cosas de mi familia, de las vidas de mis amigos- los que están a un lado y a otro del Atlántico-, me comunico con los de aquí, allá y acuyá.
Pero a la vez, me engancho, me engancho y no hago nada más. Ahora me ha dado por las casas- sigo buscando- y no hay dia que no me meta cinco veces a revisar las novedades inmobiliarias de mi pueblo, del de al lado, del de más allá... Y nada.
Todos nos dicen que tengamos paciencia, que sigamos mirando por si aparece la esperada casa. Pero no aparece, ni de cerca, y si en algún momento hemos tenido ilusión por alguna... Zas! Se ha esfumado de un plumazo.
No perdemos la esperanza de encontrarla, ni se nos acaban los sueños al pensar en ella. Ayer, mientras paseabamos a Caster por nuestro bosque, me entró un ataque de risa, de los mas absurdo:
Alvaro:" Cuando compremos la casa vamos a comprar un sillón como el que vimos el sábado...
El pobre no pudo terminar la frase, enseguida me asaltó la risa , esa que te hace dolor de tripa, de cara, de todo y que no te deja hasta que un pensamiento frio y realista se cruza en medio.
El sabado fuimos a una exposicion de cosas bonitas, no sabria como llamarlo. En un castillo, stands de cosas bonitas como gafas de madera o piedra a 600€ el par, camisas de batista para niños a 100€ , sofás de piel envejecida a 7000€ , si 7 mil euros. Por eso me entró la risa.
Yo, que tengo muebles repartidos por Europa y hasta traidos de latinoamerica, y que me gusta mas Ikea que a un tonto un lápiz, jamás me compraria un sofá de 7000€ por muy bonito que fuera( ademas no me gustaba mucho) en cambio si me gustaron las alfombras y las mesas de tronco de árbol y pie de acero con cristal, en una mesa de esas sí invertiría encantada.
El caso es que no se nos acaban los sueños, y seguimos riendo como nunca. Gozamos de salud de alma, que no es poco!
Y aqui el motivo del título del post, llevo 6 años escribiendo este Blog. Sé que no soy constante, pero no está mal, no?
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