6 dic 2016

El cumple de papá

El cumple de papá es todo un aconteciendo en esta santa casa. No sólo para el protagonista del día, todos  quieren ser compinches del regalo. Este años ha salido todo bien. Esto es: yo se guardar secretos pero los niños...siempre los niños se han ido de la lengua. Unas veces su entusiasmos ha venido bien, como aquella vez que dijeron que habíamos comprado unas super zapatillas de tenis y hubo que cambiarlas porque no sólo la talla, sino la suela estaba mal. Si alguna vez compráis zapatillas de tenis tenéis que saber numero de pie, tipo de pisada y tipo de suelo en el que se juega, pues no es lo mismo la tierra batida que el cemento, que la moqueta o la moqueta granulada.  O como aquella vez que le tocó una raqueta y resulta que de empuñadura era grande. Esta vez cayó algo tecnológico. Pero logré comprarlo sin que nadie me viera, esconderlo en buen lugar y como gancho compre un gorro. Aquí es difícil encontrar gorros bonitos, feos los hay a porrones!
Lo cierto es que sabían lo del gorro y obvio que lo dijeron antes de tiempo, pero como no sabían el regalo normal... Todos se han sorprendido, sobre todo el regalando, que no esperaba nada mas que un gorro y algo de equitación de tenis ( tienes mas ropa de tenis que de ir a trabajar, pero es su afición y le entusiasma, supongo que si a mi me entusiasmara algo de deporte también tendría de todo mil veces, pero no es el caso)
Así que esta mañana,  a las 6.30 he despertado a los niños y hemos ido a despertar a papá para , llenos de emoción por ver quien entregaba antes el paquete, darle los regalos.
Estas mañanas me encantan, aunque luego haya que salir corriendo para llegar al colegio.

7 oct 2016

Siglos

Siglos que no escribo. La verdad, creo que me he dejado llevar por la rutina de mi vida y son pocas las ocasiones en que me comería a besos a mis hijos. Los adoro, si. Pero hay ocasiones, cada vez más, en las que no puedo con ellos.  Como cuando se pelean. No me refiero a que estén jugando y acaben peleados, eso pasa casi siempre, me refiero a cuando desde el inicio, desde el desayuno se pelean. Normalmente empieza Isabel, que todo lo que tiene de buena lo tiene de terca. Porque ese angelito se esta convirtiendo en una preadolescente insoportable que suelta gilipollas a diestro y siniestro sin importar el motivo. Que sus hermanos están en la puerta de su cuarto, lo suelta. Que uno le prepara la taza del desayuno, lo suelta. Que no quiere comer y se ríen de ella, lo suelta. Creo que hasta me lo dice a mi así con esa boca cerrada y mirada de asesina que se le pone cuando corto en seco una riña de hermanos.
Los otros dos... Aún me los quedo, pero sé que llegara el día que quiera venderlos,  por dos duros, bien baratos.
Y es que se hace duro que crezcan, dejan de ser pollitos lindos y quieren convertirse en los gallos del corral y ah, no! Eso si que no lo tolero!!!! No hay mas gallos que su padre y yo.