Ya ha pasado un mes desde que escribí por última vez. Cada vez se me hace mas cuesta arriba sacar palabras que armen los recuerdos. No siempre es fácil, no siempre hay ganas y no siempre hay algo que contar.
Niños mios, casi son 5 años escribiendo vuestra infancia en este blogdiario, crecéis muy rápido.
Poco a poco vais adquiriendo responsabilidades y me gusta pensar que entre todos, vuestro Padre y yo, y el ejemplo que os dais unos a otros, y el resto de la familia, lo estamos haciendo bien. Claro, que una gran parte yo particularmente la dejo en manos de Dios. Si, por encima de todo sois hijos suyos, y el sabrá llevaros por el camino correcto.
Septiembre aquí en Alemania es alegre, los días siguen siendo largos, hace buen tiempo y han sido muchos los días en los que hemos visto el sol, radiante, solo, sin nubes cerca.
El curso sigue y aunque ya estáis en las vacaciones de otoño, vais muy bien. Bravo!!!
Ya es octubre y hemos tenido la visita de los abuelos. Esta visita es muy especial para mi. Me gusta que estemos todos juntos y mas me gusta ver a los abuelos jugar al futbolín con vosotros, o a las damas. Es de esas cosas que quedaran guardadas en mi corazón, como cuando yo jugaba con mi abuelo a que me apachurraba el dedo, o miraba embobada como se desmaquillaba mi abuela o simplemente me sentaba al lado de mi otra abuela y esperaba a que me pidiera el aparato para respirar. Esas cosas, jugar con los abuelos, estar con ellos, disfrutarlos, son la sal de la vida, lo que nos hace ser dichosos.
Una vez más , en octubre, celebramos el cumpleaños de Isabel.
Fuimos a buscar tesoros por el bosque, merendasteis un Butterbrot- como dicen por aqui- en castellano es un croissant de jamón y queso, visteis un clásico en el cine de casa y soplamos las velas de una tarta de chocolate que os gustó a todos( no quedaron ni migas)
Queridos mios, disculpad mi falta de ganas, pero crecéis y cada vez son menos las anécdotas que recuerdo. (Espero que esto no sea un principio de Alzheimer)
13 oct 2015
Septiembre
18 sept 2015
El teléfono
Hacía tiempo que mis hijos no me ponían en una situación tan embarazosa...
Ayer el protagonista fue Jaime. El benjamín de la casa ha pasado de no hablar y llorar tooodo el tiempo a hablar por los codos y llorar menos.
Se me está creciendo el benjamín... Os anuncio que ya no lleva pañal por la noche y que sólo dos veces desde hace un mes se le ha escapado. ( Fijo que Murphy me oye y esta noche vuelvo a lavar sabanas edredones y demás vainas)
A lo que iba, este pequeñajo tiene la habilidad de conocer todos los números y lo que es mas asombroso, descolgar el teléfono de casa, marcar a sus amigos y hablar con ellos con mucho desparpajo para autoinvitarse a jugar a sus casas. Y todo en alemán.
Me explico.
Ayer por la tarde mientras tomaba un animado café con mi querida amiga Ninna, en esa media hora que tengo antes de ir a buscar a Isabel a sus clases de la tarde que coincide con la media hora que tiene ella antes de ir a buscar a su hija a clases de canto, Jaime me pidió su Freundebuch- esto es un libro que rellenan las madres de sus amigos con todos los datos del niño, gustos, aficiones y más y le ponen una foto, yo ya he rellenado varios- así que se lo di pensando que querría ver fotos.
A los 10 minutos llegó el incauto de mi hijo con el teléfono en la mano
"Mama, die Mutter von Julian"
Ein?????? Yo no entendía nada, así que mire el teléfono, vi que estaba en funcionamiento y contesté con un ridículo
"Wer bist du?" quienes eres?
Y ya me explicó la susodicha que era la madre del amigo, que Jaime había llamado y que Julian podía jugar el lunes a las 3.
Me dio la dirección y muy amablemente colgó el teléfono.
"Jaime..."
" Puedo ir hoy" , me dijo con los ojos llenos de esperanza.
"Hoy no, el lunes. No lo vuelvas a hacer."
Mi amiga Ninna que observaba la situación estaba muerta de risa. Y me pregunto cómo Jaime sabía los datos de su amigo.
Le enseñe el Freundebuch y cuando vio las fotos entendió todo.
"Esto es muy peligroso" me dijo entre risas a la vez que recogía para irse.
"Si, claro, ríete! Pero la que tiene un plan para el lunes soy yo" le dije y acto seguido perdí los nervios porque oí los llantos de Jaime.
Agarre el bolso, cogí a Jaime y fuimos a buscar a Isabel.
Un poco más y aparecemos en sucesos.