Por fin ha llegado la primavera a esta rincón paradisíaco alemán. Por fin luce el sol, aunque baila con las nubes.
Por fin las calles se han llenado de niños fantasma y junto al trinar de los pájaros se escucha el griterío infantil.
Y claro, la empresa de hinchables ha puesto todo un parque lleno de sus atracciones para hacer su agosto en pleno abril.
Es imposible no verlo. Pases por donde pases lo ves, así que es imposible ocultarles a los niños semejante atracción mata madres.
Me toco ir ayer.
Casi me corto las venas.
Alvarillo se había empeñado en ir porque su pandilla del Kindergarten( guardería) iba. Me lo preguntó varias veces y varias veces dije que no.
Entonces, utilizando una vieja estrategia, le preguntó- con cara de pena- a su padre, que dijo " voy a intentar convencer a mamá para que te lleve y si no, vamos el sábado".
Yo escuchaba de lejos y pensé.
Dos horas de muerte, a lo sumo tres o todo un día.
No un día cualquiera, un sábado, día para dormir, vaguear, colocar el mueble nuevo del salón, redecorar la habitación de Isabel... Uf! Accedí al jueves.
Lo peor no es ir y estar. Lo peor fue estar allí con dos madres alemanas con las que no tenía nada que hablar, es más ni hablaban entre ellas. Dos aburridas horas.
A la mitad de la primera hora me llamó mi amiga Ninna. Le conté el plan, pero pareció no entender el asunto porque estaba empeñada en venir, hasta que le dije alto y claro: " estoy en los hinchables, frente al tenis" En ese momento empezó a reír a carcajadas y me dijo, "ahora ya se dónde estas y paso, yo ya deje atrás esos planes" .
Obvio que lo entendí perfectamente, seguimos hablando de nuestras cosas unos diez minutos más y colgó. Volví a mi silencio, junto a dos madres que no se hablaron en todo el rato.
Eso sí los niños lo pasaron genial, acabaron muertos y se durmieron súper bien, sobre todo Jaime, que últimamente está con pesadillas y le da miedo irse a la cama. Pobre...
17 abr 2015
Para cortarse las venas
7 abr 2015
Desdramatizar
Últimamente leo mucho sobre maternidad, educación de los hijos, formación... Con últimamente me refiero a los últimos 8años de mi vida, desde que fui madre y fui a parar al canal web de niños de Telva.com
Desde entonces he visto como han salido cientos de movimientos de madres que apuestan por un tipo de maternidad las ecológicas, las perfeccionistas, las doctoras, las imperfectas...
Se agrupan en internet y se dan consejos, eso está bien. "Mal de muchos..."
Yo soy de la que pide consejo a mis padres, a mi suegra y a mi marido, mi mejor y más grande apoyo.
Si vas más allá y me afecta sobremanera( por ejemplo quiero matar a uno de mis hijos, y con matar me refiero a que ha superado -su comportamiento- los límites de mi paciencia, la de mi marido y la de sus hermanos) entonces pido consejo a mi director espiritual. Después lo hablo con mi santo y ponemos en práctica lo que nuestros consejeros nos han dicho, unas veces funciona, otras no.
A veces me puede el genio, otras el amor y la ternura y siempre seguimos adelante, porque en mis manos está que la familia sea feliz, los niños estén bien y mi marido encuentre un hogar en lugar de un campo de batalla cuando llegue a casa.
Creo que esto no es raro, ni extraño. Lo extraño es que ahora parece que las madres nos exigimos mucho: la mayoría tiene que trabajar fuera de casa, y eso, en muchas, crea un sentimiento de culpa que es difícil de sobrellevar. Otras, no tienen ese sentimiento, pero acaban agotadas de la vida estresante que llevan.
Otras no trabajan y les gustaría y se sienten en parte frustradas porque "estar en casa" al cuidado de todo, es guay si tienes servicio doméstico, si no, es un trabajo que no sólo no tiene fin sino que además, nadie lo reconoce, ni tu marido- que en muchos casos no entiende que estés cansada de estar en casa.
Si no, que alguien me explique porqué la carta de un marido sobre el sueldo de su mujer se ha vuelto viral...
Mucho menos a la mujer, madre, la valora la sociedad, porque qué gobierno de mundo mundial ha reconocido a alguna mujer por traer al mundo a un ciudadano hecho, derecho, y bien formado? Ninguno.
La única mujer a la que se le reconoce ese mérito- y se lo reconocemos los que la amamos- ha sido a la Virgen Maria y ella era Santa desde que nació, así que llevaba ventaja.
Es en ella en la que hemos de fijarnos, no era una ejecutiva, ni era una rica heredera, ni siquiera era la panadera. Era un ama de casa, la mujer de un carpintero, que seguro barría incansable las virutas que cada día su marido dejaba por todos lados. Era incansable, y estaba llena de ternura y silenciosamente sabia hacer y hacía.
Hoy es muy difícil seguir su ejemplo. Porque en cierta medida las mujeres buscamos el reconocimiento dentro y fuera de casa, queremos que nos digan que lo estamos haciendo bien, que nos den una palmadita en el hombro, tener un bonus de buenas madres... Y nuestro reconocimiento llegará más tarde que temprano.
Pero así, a corto plazo, nadie valora .
Y así, a corto plazo, la que tiene que valorarse es una misma, y decirse que todo lo que hace- bien, mal o regular- esta hecho de la mejor manera posible y con la mejor de las intenciones.
Y así, a corto plazo, una tiene que desdramatizar su situación y ver en cada momento que la vida trascurre como Dios quiere, no como queremos nosotros, porque como dice mi padre "la vida no es el Hola!".