4 may. 2013

En abril visitas mil

Ese refrán que dice, en abril aguas mil, aquí en Barranquilla no se da. Pero en mi casa si se ha dado que en abril- el mes más esperado de lo que llevamos de 2013- ha habido mil visitas, todas ellas esperadísimas.

Llegó Milena, la primera y super esperada.

Después llegaron mis padres, el 18 de abril llegaron por la noche, algo aturdidos pero con mucha emoción. Cargados de encargos que yo había hecho y miles de regalos que mis hermanas me mandaban por mi cumpleaños. Todo ya sabéis, no pudo escogerse mejor, precioso, tallas perfectas y colores que me favorecen una barbaridad - ya no tengo abuela, queda claro , no?- Han estado felices en casa, y nosotros más felices aún. Su frase favorita de estos días: "Que bueno es no hacer nada y después, descansar". Pues eso, han descansado y disfrutado muchísimo. Y me ha encantado cuidar de ellos y mimarlos en el desayuno, el aperitivo, la comida, la cena y en sus paseos.

Dos días más tarde, llegó la tía Teresa, que delicia tenerla en casa. Ella tampoco tiene abuela, así que nos juntamos dos magníficas. Los niños la esperaban como agua de mayo, la verdad es que Teresa los cuida mucho. Juega tanto con ellos que una tarde Isabel acabó confundida:
Salíamos a cenar a casa de unos amigos, cuando los niños- como de costumbre- quisieron ir. En ese momento su padre les dijo " Es una cena de mayores", a lo que Alvarillo y Jaime no pusieron objeción pero Isabelilla exclamó "¡Si va la tía Teresa!" Todos no echamos a reír, y la tía Teresa más.
A lo que iba, ella juega tanto con ellos que luego los confunde!!!

Después de Teresa llegó Max, el cachorro de Gran Danes que nos tiene todo el día recogiendo cacas y limpiando pises por el patio de casa. Bueno al menos es el patio y no el salón o la cocina. Es una monada, tiene una mancha en un ojo y eso le da una expresión rara, pero sus ojos son azuliverdes, más parecidos a los de Alvaro padre que a los míos. Y es muy juguetón con los niños, casi como la tía Teresa.

Finalmente llegó el carro, no os pongo foto porque más que una gran coche parece un gran carro, podría ser como la Hepburn, siendo viejito se nota en un tiempo tuvo la prestancia de un gran coche. En palabras de Álvaro padre, "va como un tiro y sólo hay que arreglarle detallitos, pijadas". Claro que llegó tarde y para cuando lo necesitamos ya habíamos alquilado una latica de chevrolet que nos hizo muy bien el apaño, de ir a Cartagena, a pesar de mis quejas.






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