20 feb. 2016

La primera comunion preparativos

Este año Isabel hace la primera comunión.
En casa estamos todos entusiasmados. Isabel porque va a ser la protagonista absoluta, va a recibir a Jesús en su corazón y le harán regalos.
Sus hermanos porque van a llevar corbata por primera vez.
Su padre... Bueno en esto el padre de esta familia no se manifiesta con alegría y alboroto. Y yo... Tengo una emoción difícil de explicar, alegría porque mi hija va a empezar una nueva vida, espiritual, porque vendrá la familia al evento, estarán en casa, disfrutaremos .... Ansiedad, porque tengo que organizar algo que guste a todos, pero a la vez me permita disfrutar de las cosas, estrés, porque no tengo ni idea de qué hacer...
Las madres kokis( de los niños de comunión) ya tienen todo organizado. Y yo a estas alturas no tengo ni catering- ellas se han quedado con todo y lo han reservado hace dos años- ni tengo idea de que voy a hacer.
A veces quiero llorar, luego me acuerdo de que aunque llore no soluciono nada y se me pasa.
Lo bueno es que en breve ir a Madrid y allí, seguro que mi madre me da buenas ideas y me saca de este apuro que se me esta volviendo pozo de agua.
Puede parecer que es un poco snob ir a Madrid a por las cosas de la comunión, pero creedme, si tenéis un niña en la edad, vivís en centro Europa y estilísticamente hablando sois de todo menos cursis, también volverías a Madrid a buscar el vestido sin brillos, la chaqueta sin encaje, la bailarina sencilla y unos leotardos normalitos. Así que a ello voy. Y de paso, disfruto de los mios aunque sea un rato.

Un año nuevo

De nuevo el tiempo se escurre por nuestras manos. Enero ha volado, y febrero amenaza con irse rápido.
Os veo crecer y me alegra. Cada día un poco mas sabios, mas buenos, mas mayores.
Isabel, hija, este año haces la primera comunión y ojalá permanezca en ti esa ilusión que tienes.
Alvaro, vives feliz y creces rápido. Ya se te ha caído el primer diente y lees tan bien en alemán como en español.
Jaime, me dejas alucinada. Primero esa imaginación que tienes tan pillina, que te hace querer inventar historias constantemente todas maravillosas, después ese corazón grande e inocente que reconoce sin pena sus mentirijillas, y después, veo como te desenvuelves y me encanta verte con tus amigos, jugando y hablando como un cotorro.
Lo cierto es que cada vez son menos las anécdotas que me hacen reír, y mas las que me maravillan. Los tres sois unos campeones. Listos, alegres y buenos.
Sed siempre así!