26 nov. 2015

4 años

Hace días cumplí, a duras penas, cuatro años escribiendo esta historia de mi vida, de nuestra vida.
Queridos niños, cuánto habéis crecido, qué grandes estáis, como habéis cambiado y nos habéis cambiado a vuestro padre y a mi.
Intentaré seguir escribiendo nuestras, vuestras aventuras, al menos otros cuatro año más.
Os quiero pequeñajos!!!

4 nov. 2015

A las 7.30

Me encanta el otoño. Me sorprendo cada día cuando miro por la ventana y veo alfombras preciosas de diferentes tonalidades.
Al final del día esas alfombras han servido de diversión para los niños,que juegan con las hojas acumuladas en los caminos.
Esas hojas nos recuerdan lo efímero del tiempo, de la lozanía de la primavera.
Nos recuerdan que todo  se somete en silencio a un plan perfecto.
Que ahora en invierno la naturaleza duerme profundamente para despertar en primavera y explotar.
Algo así pasa con la vida de cada uno, hasta la muerte. Y en realidad no morimos, dormimos profundamente hasta la explosión de vida que es el cielo, así al menos yo lo veo.

Nos vamos a la cama

Este post tendría que haberlo escrito hace tiempo. Pero el tiempo se desliza por nuestras vidas como arena de playa y no hay manera de retenerlo.
No sé si os pasa a las que estáis fuera pero me resulta imposible encontrar los clásicos pijamas de cuadritos.
Hace tiempo navegando por mis nuevas tiendas de cabecera en el extranjero encotré unos a un precio mas que asequible y como se ajustaban a lo que buscaba y se alejaban del todo de la estridencia de los dibujitos y personajes televisivos de éxito ( por los cuales mueren mis hijos) decidí comprarlos. No por fastidiar, si no porque aunque vayan a la cama me gusta verlos guapos. Y porque los dibujitos - llamadme rara- me estresan mucho mas de lo que pensaba.
Ahí os dejo la foto.
Están o no están guapos?