19 ago. 2014

La operación

Bienvenidos al otoño. Si, al otoño. Aquí ya estamos con calcetín, camisa de cuadros y vaqueros largos. No he sacado los impermeables porque me da pereza abrir el armario donde los tengo guardados y más si pienso que aún tengo que lavar los trajes de baño y las camisetas de verano, que no usaré hasta el año que viene. 
Tengo una prima que vive en Bruselas, sabiamente me dijo en una ocasión que, "en estas tierras una no hace cambio de armario, lo tiene todo a mano porque el día que hace sol y no llueve, te vistes y vistes a los niños como si fuera pleno verano", lo cierto es que cuando sale el sol aprieta, pero sólo cuando sale. 
Y dicho esto, os cuento que ya tenemos fecha para la operación de Alvarillo, nada importante ni urgente, tres hernias, una umbilical y dos un poco más arriba del ombligo. Le operarán el 30 de octubre.
Lo mejor de todo es que esta mañana yo sólo estaba programada para dar desayunos, dejar comida hecha y preparar niños para ir al médico. Mucha tranquilidad y mucha oración interna pidiendo no perder el control al volante por calles desconocidas de pueblos alemanes, pidiendo entender al médico y a las enfermeras... En definitiva, pidiendo que todo fuera bien. 

Una vez más, he tenido más suerte que nadie! 

He llegado a la primera, he aparcado y he puesto el papelito de la hora, si, me ha parecido extraño, pues es la primera vez que veo las maquinitas en esta zona.
He llegado al centro médico, le he explicado que tenía cita hoy. Así, medio en inglés medio en aleman patatero. Me han pedido la tarjeta del seguro y me han dicho que espere en la salita. 
Cuando nos han llamado, hemos pasado a ver al doctor, que sorprendentemente sabía hablar español y nos hemos entendido genial. Me ha explicado cómo va a ser la operación, cuuánto tardan, lo que van a hacer, cuándo tengo que llegar y el preparatorio de Alvarillo. Súper!
Después me ha dado un formulario para los de anestesia... Mal plan, todo en alemán. Así que les he preguntado si lo tenían en inglés, nein!
Pero han sido tan amables de llamar a un médico para que me dijera en inglés lo que ponía y lo hemos rellenado en dos minutos. Me ha vuelto a explicar el preoperatorio, me ha dicho que debo comprar unos stickers para la cirugía y ponérselos a Alvarillo una hora antes de la intervención y debe llegar en ayunas. 
Ya tengo todo apuntado en la agenda para que me vayan saltando las alarmas de todo lo que tengo que hacer-recogida de volantes, ir al pediatra, comprar stickers...- cada cosa tiene su tiempo porque la receta en cuestión caduca y cada cosa tiene sus plazos.

Después, ya en casa, he dado de comer a los niños y... Eso de hacer la comida a las 9 de la mañana sé que puede dar pereza, pero oye, qué gusto! Llegar y tenerlo todo hecho. Listo para dar un calentón en el micro, y lo mejor, estaba delicioso! Les ha encantado!! Y a mi. 

Esta bien estar en casa, aunque estemos en otoño. Esta bien estar aquí, sin tanto miedo a que no te entiendan...
P.D. El doctor de Álvaro me ha dicho, en plan súper majo, que para el 30 de octubre, seguro que ya puedo hablar en alemán con él. Ojalá ... Aunque sea algo más que buenos días!


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