27 nov. 2014

La llamada

Es curioso como una llamada de teléfono puede dejarnos bloqueados, hundirnos y crearnos un estado de ansiedad tal que nos deja paralizados. No sé si le pasa a todo el mundo, pero al menos a mi me ha pasado más de una vez. Claro, que en las ocasiones anteriores era la receptora de la llamada. Recibí la noticia, quede en estado de shock, y después de una oración llame a Álvaro, o a mi padre o a mi madre o a alguna hermana o a alguna buena amiga

Ahora, soy la que tiene que hacer la llamada. Y estoy paralizada. 
No es que tenga que dar una noticia buena o mala para el receptor. Sencillamente tengo que informar al servicio técnico de Ikea en Alemania que mi lavavajillas hace ruidos extraños, he leído el manual, he seguido las instrucciones y nada, necesito un técnico que venga y además asegurarme de que lo cubre a garantía. 
Esta llamada no sería difícil, y yo no estaría con una ansiedad horrible, si al otro lado contestara un español, o supiera con certeza que me iban a poder ayudar en inglés. A mi se me cayó un mito cuando supe que en Alemania no todos hablan inglés y yo... Aún no hablo aleman, porras! 
Si tuviera confianza con mis vecinos, que son muy amables pero no dan mucho pie a la confianza a la que yo estoy acostumbrada, les pediría que me hicieran el favor. Pero, pues no la hay. Así que ni modo. En días como hoy hecho mucho de menos, pero mucho mucho a mis vecinas de Condado de Treviño y a las de las Trinitarias. Ay! Lo que son una buenas vecinas para mi...

Hoy era de esos días que una se levanta llena de planes para sí. Álvaro no comía en casa, los niños todos con el mismo horario-lunes y jueves coinciden todos- salían a las tres y yo tenía la casa hecha a falta de la plancha, poca cosa. Hoy iba a ser el día en el que me iba a sentar a coser los bajos de las cortinas, a ver las tertulias de la mañana, a buscar los regalos de Navidad... Hoy era el día para mis cosas. 
Hoy ha sido el día del lavaplatos. Ya por la mañana temprano nos hemos dado cuenta, todo a medio lavar. Pasó hace tres días, cuando mis padres estaban de visita ( y van dos días que mis hijos me dicen que los hechan de menos). Mi madre me decía que no me sofocara, y yo le decía una y otra vez que el lavaplatos roto no es problema, gracias a Dios hay agua y jabón, que el problema es la llamada al servicio técnico. Así que hice de todo para solucionarlo. Y se arregló. Hoy he hecho lo mismo, pero nada, no lo he logrado. Hoy ha sido el día en el que todo se ha lavado a mano. Hoy ha sido el día de buscar libros de instrucciones, recibos, albaranes... Ha sido el día de pedir una vez más ayuda a Mari, ese ángel que me guarda y me ayuda. 
Ella va a hacer la llamada, yo soy incapaz. Me siento paralizada. Aturdida. 
Hoy a sido el día de renunciar a mis planes, una vez más, pero por culpa de la llamada, bueno y del lavaplatos. 

4 nov. 2014

Como pasa el tiempo!!

Octubre se me ha escapado de las manos. Sin enterarme siquiera. Ha sido un mes lleno de cosas buenas. De visitas muy esperadas. De días de sol y también tardes de lluvia, pero sobre todo de días de sol. 
Con nosotros estuvieron los Puche, unos padres adoptivos de los que nos encariñamos en Barranquilla, con ellos se llevaron miles de recuerdos para todos los amigos que dejamos allí, para esa otra familia, la que vamos creando, la que vamos metiendo en nuestro corazón a medida que nuestra vida es vivida. 
Hemos hecho amigos! Si! Españoles, Alemanes y Argentinos que, como nosotros, se han venido a esta zona de Alemania, muy buena gente, con muchas cosas en común y sobre todo, con hijos de edades parejas a los nuestros. Con los que pasamos muy buenos ratos. 
Vinieron Antonio y Merche, dos amigos, algo más mayores que nosotros, pero tan jóvenes como nuestros hijos, estuvieron jugando en el parque y en el bosque toda la tarde y yo... Yo feliz y descansada, porque Merche era el centro de atención y a mi ni mentarme! 
Y así, poco a poco, entre visitas y nuevos amigos octubre ha pasado, sin más, con mucho. 
Y se ha ido el mes, con la operación de Álvaro, un éxito de cirugía , no tanto el reposo- cómo se le hace reposar a un niño de 5 años al que no le duele nada y sólo tiene aprensión a mirarse sus apósitos, los que esconden las cicatrices cosidas con puntos- . 
Y así, sin más y con mucho, ha llegado noviembre. Con la tía Isabel, con la gripe, con las procesiones de San Martín, con los farolitos, con mi santo, y con las cartas a los reyes magos. 
Si, en casa las cartas ya están escritas. En mi casa somos como los de Loterías. Calentamos la Navidad desde noviembre. 
Los niños han pedido de todo. Lo que más me gusta han sido los besos en las mejillas, las cartas que los reyes magos deben dejar bajo las camas y el caballo de verdad, con recoge cacas, que ha pedido Álvaro, claro que también ha pedido un perro... Ya veremos. 

P.D Los niños avanzan bien con el alemán. Hoy Jaime ha soltado una perla que me ha hecho saltar las lágrimas de risa. Ellos van a clases de Frau Meyer, especiales para los niños de madres no germano hablantes. Allí  estaban todos los que de costumbre están, salvo Alvarillo, que esta malito. En un momento de la clase la profesora les ha enseñado el dibujo de una Bratwurst y le ha preguntado a Jaime lo que era, y ni corto, ni perezoso ha dicho "salchichen".  Ahora entiendo que "Castañen" no es castaña, y que a todo naturalmente el le pone el ñen. ¿Es o no es listorro el mudo? 






28 sept. 2014

Fin de semana entre la marabunta

Pues si, todos lo hemos pasado de cine. Los de allí han estos haciendo todo tipo de planes matapadres; visitas al zoológico, carreras en bicicleta, comer pizza hasta explotar, ver la última película de los dragones...

Los de aquí hemos disfrutado de un plan matador y gratificante a la vez. De esos planes que sólo haces por amor, pero amor del bueno. 

Casi todos los de casa fuimos el sábado a la Beatificación de D. Álvaro del Portillo- un sacerdorte madrileño que fue prelado del Opus Dei desde que murió San José María hasta su muerte- un buen sacerdote y santo, como tantos otros, pero proclamado Beato porque intercedió en la inexplicable curación de un bebe chileno. 

Sábado por la mañana. Sonó el despertador y como un resorte me levanté y lo apagué.  Me dispuse a hacer cola en el baño de las chicas. Mi hermana Bea se había levantado antes y Teresa que dormía en mi cuarto se estaba entreteniendo así que desperté a Rocio y en cuanto Bea salió, me metí. 

Hacía tiempo, años, que no pasaba una mañana de hermanas. La del sábado fue especial, porque ya somos todas adultas, así que no hubo gritos, ni prisas innecesarias, como cuando nos preparábamos para ir al colegio o salir  por la noche con los amigos. Pudimos pedirnos opinión sobre el outfit, comprobar las innovaciones de makeup de nuestras bolsas de aseo, prepararnos para lo que nos deparaba el día con total tranquilidad. Cuando la primera hora de la mañana transcurre tranquila da tiempo hasta de pensar en sí llevas unas deportivas o unas bailarinas. La elección cambia completamente el resultado final. Y las que dudábamos... Optamos por las deportivas, al fin y al cabo, sabíamos que íbamos a tener que caminar largo y tendido entre la marabunta. 

Cuando la primera hora de la mañana transcurre sin las interrupciones de una casa llena de niños- mis sobrinas dormían tranquilamente a las ocho de la mañana - la mañana se saborea y disfruta. Y beber el café entre hermanas, es un verdadero placer. 

Los que me conocen un poco saben que no soy amiga de las aglomeraciones, no suelo ir a conciertos de grandes estrellas, estadios, centros comerciales en fin de semana, nunca me gustaron las discotecas abarrotadas- siempre preferí el reservado de Archy, a la pista y si había alternativa, evitaba Pacha y similares. Las masas de humanidad me agobian.

Así que el sábado, sin comentarlo con nadie tenía cierto miedo, no os voy a engañar, pero sabía que iba a estar todo tan bien organizado que podía superar con creces la marabunta. Y sabía que la marabunta me iba a servir para encontrarme con amigas de Barranquilla. ( marabunta : 200.000 personas)
Es más, desde hacía tiempo vengo pidiendo a D. Álvaro un milagro y dos favores. El milagro sigo esperándolo, pero los favores, me  los hizo los dos. El viernes ya me hizo un favorcito, favorazo, y el sábado el otro. Sobre la marabunta de todos los países en los que la Obra esta presente, sobresalían banderas de todos los tamaños. Yo como loca buscaba la de Colombia y cuando divisaba una, hacia parar a mis hermanos, y preguntaba si venían de Barranquilla. Al final, en una, las encontré. Claro que no vi a todas las que fueron, pero si a dos grandes pilares del colegio de mis hijos. Fotos, besos, recuerdos para todas las de Aspaen Los Corales y para las profesoras de Ocean Kids. Qué alegría! 

Volviendo al tema, el plan en sí era súper gratificante en el fondo. En la forma, a pesar de lo bien que estuvo todo, matador. Tres horas al sol, una hora de cola para el lavadero del alma- léase confesión- media hora de pie para la cola del baño, dos horas esperando a los rezagados del autobús que nos devolvía a casa... Y con todo ese cansancio... Llegamos a casa, donde tampoco podía uno tumbarse a descansar, porque nosecuantas sudafricanas, vestidas de un modo espectacular, simpáticas y guapísimas, nos esperaban a comer invitadas por mi hermana Ines, bautizada por mi como "la buena lianta". Y un matrimonio inglés, el ateo y ella creyente, que habían venido también a la beatificación por acompañar en un día tan señalado a mi hermana María. Y mis tíos de Málaga, que vinieron al café, y el novio de mi hermana que vive en Ecuador, y un matrimonio amigo con bebé incorporado, y Bella y Maura y todos los sobrinos... En total creo que unos 42 comensales. Y eso que faltaron los de allí y Manu y Lourdes con Manuel. 

La verdad es que disfrutamos muchísimo. Acabamos agotados, derrengados, muertos, ni el gin tonic que me preparó mi cuñado me levantó el cansancio. Sólo sentí que mi cabeza y mi cuerpo estaban tranquilos cuando me quede de hija única en casa. No se sí sería la excitación, la emoción de estar todos juntos, la paliza del sol, las caminatas, las horas de pie... Lo que si sé es que lo he disfrutado como una enana. 




27 sept. 2014

Contradicciones

Voy de camino a Madrid. Este fin de semana nos reunimos todos los hermanos-los de fuera y los de dentro- con mis padres. Sé que va a ser un follón seguro y tengo tantas ganas de disfrutarlo como de que pase.
  Me explico, me muero por estar en casa de mis padres, como una hija soltera y sin hijos que se deja mimar y cuidar por las personas que más me quieren de mi vida -esto lo he comprendido al ser madre y cuando era soltera nunca lo aprecié lo suficiente- , tengas ganas de estar con mis hermanas, y poder hablar a trompicones - en casa de mis padres las conversaciones son a trompicones, ¿sabes? Uno inicia algo y rápidamente llega otro y cambia, el caso es que salen así de natural. Ninguna conversación se termina y todas se interrumpen, eso es bueno, porque nunca peleamos por lo que dicen o dejan de decir. Así que es guay! 
Me muero por ver a mis sobrinos y sobrinas, por saber de mis cuñados y de mi cuñada, por conocer a la gente que viene de Sudafrica con mi hermana Ines y estar en la ciudad más maravillosa del mundo, no por nada, si no porque es la mía.  Con su sol, su cielo azul intenso y eterno. Y sabiendo además que en ese mismo momento que yo hay miles de amigos y conocidos en mi misma ciudad disfrutando de la misma causa. 

Pero a la vez quiero que pase. Si, lo sé, no hay quien me entienda.  

Quiero que pase y volver a casa a ver a esos tres héroes de mi vida que con más pena que nada he dejado sentados en el coche de papá con lágrimas en los ojos haciéndose los fuertes por no llorar mucho y darme un disgusto. Ellos saben que yo no disfruto igual si los sé tristes. 
Quiero volver para darles besos y arroparlos por la noche. Aunque sé que Álvaro lo hará de maravilla. Cada noche, cuando subimos a dormir observo desde el dintel de la puerta de cada habitación infantil como los arropa y los besa, que ternura! Álvaro, no te pongas rojo y no te enfades conmigo por decirlo en público. 
Ayer estaba deseosa de quitarmelos de encima. Tuvimos una tarde de esas de récord, dos horas llorando sin César, no hubo protagonista absoluto, los tres contribuyeron a la causa. Cuando se calmaron, yo pensaba para mis adentros en mi viaje de hoy y me visualizaba a mi misma dando saltos de alegría en el aeropuerto, pero no ha sido así. 
Me consuela que sé que los cuatro estarán genial, así que no os doy el tostón más.  Sé que estando mi buenesposo al frente de la casa, ancha es Castilla, ojos que no ven corazón que no siente, van a pasarlo pipa el fin de semana. Él ya había pensado todos los planes que van a hacer: tenis, zoo, golf, bicis, bosque, Mac Donals, pelis, piza, pasta, coca cola en vena, trasnochar... Y a mi me parece genial, sólo espero que lo disfrutemos todos!


Aunque faltan muchos, estos somos los que estuvimos. 


12 sept. 2014

Carta a mi marido

Mi vida, tengo envidia. Si, envidia de tu intimidad. No es que me pase una o dos o tres veces, es que cada día, por la mañana, la envidia me corroe. Me explico, te despiertas, te desperezas y te metes en la ducha, te arreglas y sales hecho un pincel. Listo para enamorarme de nuevo. Perfecto para recibir las admiraciones de tus hijos, " guau.." 
En el momento en que nos cruzamos, tu hecho un príncipe, yo aún en camisón, siempre pienso lo mismo, " voy a salir espectacular del baño"...  La realidad es bien distinta, el resultado es nefasto, no porque yo sea un adefesio, si no porque en mi tiempo de aseo tengo demasiadas interrupciones... Siempre hay alguno que necesita algo, no falla. Siempre. Incluso los días que estas fuera, de viaje. 
Haga lo que haga, corra lo que corra, creo que nuestros hijos tienen un imán , una fuerza superior, que les hace gritar "mamaá" justo en el momento de aseo, en el momento all bran, o en el Activia. Da igual que cierre la puerta, que la deje abierta, que me esconda en el claustrofóbico aseo de invitados... Siempre me encuentran! Y al final, ni hidratante, ni peinado a la moda, ni taconcito, ni máscara de pestañas. Basta con un toque de polvo de sol para quitarme el cetrino del rostro y un rojo vibrante para los labios. Al final salgo de baño como las viejucas.  Me salva el pelo, que aún no es violeta. Pero tiempo al tiempo. Presiento que si pasamos aquí los años el pelo se me quedará blanco por completo porque, no te he contado, miedo me dan las peluquerías de este pueblito de cuento viendo a mis congéneres germanas y los pelos que me llevan, y esos colores... Madre mía!
Creo que esta envidia me tiene en crisis. Viene de lejos. Tal vez de cuando nos casamos o cuando nació Isabel. Sí, tal vez de cuando nació Isabel. 
El primer día que volví a trabajar, llena de sentimientos encontrados, me di cuenta de que nunca más volvería a salir de casa como una princesa. Sí. Un pequeño vómito de leche en mi chaqueta negra, un par de mocos pegados en el hombro, mi mejilla besuqueada con leche y galletas...  Vaya, que en ese momento, todos esos momentos, me han hecho comprender que una se casa y deja de ser una princesa. Soy una guerrera! 
Me cada mancha, una medalla, una condecoración, un recuerdo de la princesa que fui. 
Cada minuto de menos que me dedico en las mañanas, minuto de mas que os dedico a vosotros. 
Así que sí ves que con el tiempo me germanizo, o me mimetizo con mis congéneres , esto es, me dejo de peinar, maquillar, olvido los tacones, cambio las faldas, vestidos, pitillos, por pseudo chandals con calcetines y las sandalias Birkenstock, dejo de ponerme pendientes y empiezo a preprar almuerzos elaborados a base de pimientos, zanahorias o tomates para los niños... Por favor, déjame más tiempo en el baño!!



11 sept. 2014

Estos pequeños héroes

Dicen los expertos que establecer rutinas en la vida de los niños les crea seguridad. A mi como madre, las rutinas me estresan. Si. El simple hecho de levantarse, vestirse, desayunar, llevar al colé, dar besos de despedida, dejar a alguno llorando... Es algo a lo que no término de acostumbrarme. Eso sí, cada día es igual. No importa si un día los levanto antes o nos quedamos dormidos, el caso es que siempre llegamos casi tarde al colegio.
Lo mismo ocurre para dormir. Si no esta Alvaro papá, la cosa me estresa menos porque manejo el horario de casa a mi antojo. Aprovecho que aún no saben en que día viven y muevo las horas como mejor me viene. 
Hace dos días invite a una amiga China a hacer pizza y ver una película en casa. Mientras ella jugaba con los niños yo preparaba la masa, pero como todo lo hago a ojo... Me pasé tres horas haciéndola !! Y desperdicié nosecuanta harina. Para cuando la masa levó y la pizza estaba hecha era tardísimo- bueno eran las nueve, pero al día siguiente había que madrugar y la rutina mañanera... Ya se sabe. Eso sí, a todos nos encantó-. De un brinco y con un " es tardísimo" los puse a todos en fila para despedirse de Jasmina, la China, y subir a la cama. Cayeron rendidos. 
Hoy en cambio, he cambiado la rutina normal de la tarde. 
Dos motivos, 1/ ahora todos malcomen en el colegio o Kinder y me da pena que cenen ligero.  2/Jaime se cae dormido a las 18 y si le dejo dormir aunque sean 10 minutos, a la hora de ir a la cama me monta un pollo que acaba con mi estado general de buen humor, paciencia, amor de madre,... Vamos que acaba conmigo. 
Por eso he decidido  adelantar la cena a las 17.30, más o menos.  Oye, qué maravilla!  Han cenado genial. Después han recogido la cocina conmigo, ( les encanta ayudar y sentirse mayores) y han jugado y gritado todo lo que han querido hasta las 19, momento en el que ha llegado la hora de tomar la leche, lavar dientes, manos, cara, poner el pijama y acostarse. Sí, hoy no tocaban baños. Y sí, han caído rendidos  en un pis pas. Y yo llevo sola, en mi cama, tranquila y sin ruidos casi hora y poco, y me siento mas feliz que una perdiz. 

Cambiando de tema. Siento que mis hijos son unos héroes, pues después de todos los cambios a los que se han tenido que adaptar en los últimos años, y sobre todo el último, todas las profesoras alemanas nos dicen que avanzan muy rápido con el idioma y que son muy listos. Así que creo que son unos pequeños héroes. 
Isabel es la que avanza más rápido, pero también la que mas refuerzo tiene. Aunque es una listorra y tiene buen oído. Sus profesoras la quieren mucho y están felices con los avances que hace y a mi me conmueve oírla hablar porque además percibo que lo hace bien. ( vamos suena  bien cuando lo dice) A Alvarillo le cuesta un poco más adaptarse, y creo que se siente algo inseguro, ( pero se que no es por las rutinas) pero también nos ha dicho su profesora que cada día dice más palabras en alemán y ahora es el encargado en casa, de bendecir la mesa en nuestro nuevo idioma. ( ya lo hacíamos en español que se ocupa Jaime, en inglés, Isabel y Álvaro ahora esta feliz de enseñar a sus hermanos la oración).
Y Jaime, Jaime esta feliz. Con sus profesoras Frau Müller, la del Kinder, a la que quiere mucho y Frau Meyer, la de aleman, a la que adora. La quiere tanto y le gustan tanto sus clases que cada mañana al levantarse pregunta si tiene clase con Frau Meyer y si no le toca... La tenemos. Hasta sueña con ella!! 
Vamos, que habla en sueños de ella y de que quiere ir a su clase y se ríe.

Lo cierto es que Jaime esta gracioso. Sus dos grandes obsesiones del momento son F. Meyer y tener un bebé en casa. 
Hace días descubrí hablando a Álvaro y a Jaime sobre los hermanos mayores, y creo que de ahí viene la obsesión del pequeño dictador de la familia. Álvaro le dijo que siempre iba a ser el pequeño pero que era mayor que Luisillo, Fidelillo y Manolillo ( así, con los -illos), sus primos, que son más pequeños que él. Pero a Jaime no le pareció suficiente. Creo que nota que estando tan lejos de ellos no puede ejercer de mayor y prefiere un bebé en casa. Así que me preguntó sí íbamos a tener un bebé.
"Un bebé?, Mamá esta gorda? " 
" Nooooo mamá, quiero un bebé para cuidallo  y ser mayoll, que no te enteras".
" Pues Jaime, sólo si Dios quiere. Pero la tía Espe va a tener uno" .
En ese momento se le ilumino la cara y con una alegría inmensa me dijo, " Y nos los va  a regalar?!" 
" Pues... Mi vida, no se sí la tía nos lo quiera regalar, no creo, y además todavía no va a nacer, es en abril" 
" Jooo, queda mucho y Fidel sí va a ser mayol" dio una patada al suelo, se enfurruñó y tuve que sacar un huevo de cocholate para que se le pasara la decepción. 









21 ago. 2014

Si fuera fan, hoy habría llorado

A pesar de mis horarios la casa se siente vacía, así que para no notar la soledad cuando llego pongo el disco de Fito y canto con él como una fan desatada en pleno concierto mientras termino o empiezo lo que tengo entre manos, que no es poco. 
Hoy le daba vueltas al fenómeno fan, lo cierto es que nunca he sido fan de nada. Ni en el colegio, ni en la universidad, ni ahora. No llevaba fotos de grupos, ni de actores, ni de modelos en la carpeta. Tampoco seguía fervientemente a ningún cantante. No moría por asistir a conciertos, ni hice grandes colas para ver a nadie. Siempre he seguido el mismo estilo de vida y he vestido como creía más conveniente, sin caer en las modas del grunge, rock, punky, boho... Creo que en este aspecto he tenido una juventud sosa. Muy Sosa. 
Tengo amigas que según la época han vestido de un modo u otro, que han cambiado de grupo favorito miles de veces y han sido gruppies de casi todos los cantantes de éxito. Hoy me he acordado especialmente de Elena, seguidora, admiradora y fan- sin pasarse que ya tenemos una edad- de Bumburi y su Héroes del Silencio.  Elena, si estuvieras en mi situación hoy, habrías llorado. De emoción. 
A las 12.20 con Jaime en el coche, de vuelta a casa, la radio puesta, sintonizada en una frecuencia x, han sonados los primeros acordes de las guitarras de "Entre dos tierras" y al instante la he reconocido, cómo no!  Y como si fuera una fan desatada, he subido el volumen y le he dicho ha Jaime, "esta es buena" y me he puesto a cantar con él. 
Es extraño, la música patria hace mil veces mas ilusión cuando la escuchas fuera de contexto. La saboreas como si fuera un íntimo amigo al que has dejado atrás.  
Como no soy una súper fan, no he llorado de emoción, pero si me ha emocionado escuchar la canción en la radio, esta emisora me ha ganado.
 Y dicho esto, tengo que confesaros una cosa, la casa a pesar de tener a dos a partir de las 12, se sigue sintiendo vacía. Se echa en falta a Alvarillo. Será porque si él no esta, nadie habla, nadie se pelea y Jaime cae rendido de aburrimiento pues Isabel no le da chance para hacer pelas por el suelo, como los perrillos. 
Se siente tan vacía que hoy he ido a recogerle a las tres, después de solucionar un escape que Jaime ha tenido en el sofá del salón.  Cuando he llegado a su guardería le he visto feliz, corriendo, jugando con una profesora nueva. "Mamá, ya estás aquí? Déjame un rato más! No me quiero ir a casa" 
Qué emoción, yo que me voy cada día con el corazón en un puño porque veo que no se mete en el edificio  hasta que yo desaparezco por la esquina de la calle. Yo que creo que soy una mala madre por dejarle en horario extendido. 
He aprovechado esos minutos más de juego para preguntarle a su profesora si Alvaro entiende las órdenes y va hablando poco a poco y sí! Me ha dicho que sí! Que avanza bien, que entiendo prácticamente todo y que cada día aprende una palabra nueva y las usa!  
No me lo puedo creer... Que capacidad la de los niños, la de todos! 


20 ago. 2014

Lo que me ha durado la vuelta al colé...

Hoy era el día más esperado del año para mi. Hoy todos empezaban un nuevo curso y yo por fin iba a tener el tiempo suficiente para poner todo en orden, no hacer nada, hacerle el jesusito al bebe de Antoinette, arreglar armarios, preparar ricas comidas y cenas... Hoy era el día.

Como de costumbre, desde que llegamos a estas tierras, el despertador ha sonado a esa hora intempestiva que yo nunca pensé que sería capaz de levantarme:6.30 am. Una ordinariez! Veloz y diligente me he levantado de la cama, sacándome las sábanas con pura morriña para darme una ducha y lavarme el pelo, que es una tarea larga, pues ahora que lo tengo a mitad de hombro lo tengo que secar antes de salir de casa si no quiero cogerme un pasmo. 
He despertado a mi buenesposo y a los niños. He preparado desayunos y por mucho que han corrido todos... Hemos vuelto a llegar tarde al colegio. 
Cuando llegábamos para dejar a Isabel me he encontrado con la buenaza de Mari, que me ha acompañado a preguntar a Frau Olbertz, la profesora de Isabel, si hoy mismo Isabel empezaba su horario extendido al que la apunte en mayo.  Qué buena es Mari. 
Después hemos dejado a Álvaro, que como de costumbre ha llorado. Y luego a Jaime, que se ha quedado tan pichi. Eso sí, la que se ha quedado con cara de pez he sido yo cuando su profesora Frau Müller me ha dicho que Jaime no se podía quedar hasta las 16.00, porque iba a ser un sock para él, ganas me han entrado de explicarle que mi hijo lleva en el colegio ya dos años y que tal vez el shock sea escucharle llorar al despertar de la siesta, pero me ha parecido de mal gusto adelantarle a la buena señora las reacciones de mi pequeño, así que le he dicho que sí, que estaría de vuelta a las 12,15. Con las mismas, he llamado a mi buen esposo y le he dicho tan catastrófica noticia. 

No es que no quiera tener a los niños en casa, no. Es que necesito la mañana libre para ir a la academia a aprender alemán, porque no quiero que me pase lo que me ha pasado esta mañana, de vuelta de la guardería de Jaime. 

Pasaba caminando por la panadería y he comprado cinco panecillos, perfecta la compra porque ya se decirlo. Cerca de la panadería hay una carnicería con una pinta maravillosa. Me he envalentonado y he entrado, he preguntado si hablaban inglés, "nein", así que en un alemán para indios les he dicho que quería carne para roast beaf, a fin de saber el precio y comprarla. Me han enseñado un hermoso trozo de carne, que costaba un ojo de la cara, es decir 50 euros, y pesaba 1,500 gramos, así que amablemente les he dicho que era muy caro y me he ido. "Si supiera aleman habría preguntado a cuánto esta el kilo de carne para roast beaf y no habría dado tantas vueltas la señora a la hermosa pieza del mostrador", todo esto lo pensaba mientras iba de camino a casa, agobiada, pensando que mi día de tranquilidad se acababa a las 12.15, sin atisbar que podía empeorar la cosa, renunciando a mis planes de orden, costura... Y post poniendo mi academia para septiembre- calculo que para entonces Jaime ya se podrá quedar hasta las cuatro de la tarde, como Alvaro e Isabel.
He entrado en casa feliz, sin prisas, con una lista hecha de recados por hacer, dispuesta a liquidar el orden diario de mi hogar en dos patadas y dejar una rica comida lista para calentar. 
Cuando ya había terminado de hacer todo me ha llamado la buena de Mari para decirme que en el colegio no tienen constancia de que Isabel se quede en Rapunzzel, dícese del horario extendido. Casi me pongo a llorar, "yo mandé el papel, yo mandé el papel" le he repetido a Mari como si fuera un mantra. Cuando he salido del shockpostnoticia, Mari me ha dicho que debía ir a buscar a Isabel a las 11.30, de nuevo mi mantra "pero... Yo mandél papel, yo lo mandé". 
Así que nada que hacer. He recogido a la niña a las 11.30, después de hacer lo que he podido, he vuelto a casa a terminar la comida y cuando mibuenesposo ha entrado por la puerta he salido veloz a recoger al pequeño. 
En definitiva, de momento me quedo con dos pa'l resto del día. Álvaro se queda hasta las 16.00 comida  incluída. Mañana intentaré poner orden en este caos del horario extendido, y recogeré a Isabel a las 9.45, si yo también pienso que pa ir dos horas es tontería, pero es lo que nos toca, así que el resto de recados que tengo por hacer los haré con ella, al menos ya no da tanta lata como cuando era más pequeña. 

Pues eso, lo que me ha durado la vuelta al colé ha sido el cantar de un vizcaíno. Agur.


19 ago. 2014

Me veo en mi mente

:Si algo tiene estar ya en otoño es que te entran unas ganas locas de renovar armario... Yo por mi lo renovaría entero. Donaría mi ropa y volvería a empezar. Llevo no se cuántos años con la misma, hasta mi hija Isabel me dice "mamá, siempre vas igual" a lo cual le digo que no quiero comprarme todo lo que me gusta  porque no lo necesito, que la ropa está bien y que me queda perfecta.  En realidad pienso que sí, que siempre voy igual, pero prefiero ahorrar para la cómoda del cuarto de invitados, o el armario de fuera de temporada o adornos de Navidad. Aunque en verdad pienso que mi vestuario necesita piezas nuevas.

Lo bueno es que por aquí no puedo ir de paseo a ver tiendas porque a penas hay tiendas, lo malo, lo malo es que tengo todas tiendas de internet a golpe de dedito y se me antoja cada cosa... 

Para este invierno, que va a ser frío, frío, lo veo en mi mente-como dicen mis hijos- creo que voy a estar en esa línea que venía manteniendo, entre sport y súper sport pero tengo que encontrar los pantalones adecuados y las botas perfectas. Las estoy buscando por todos lados, pero nada. No veo las que necesito. Si veo, en mi mente, unos outfits ideales, a base de pantalones anchos, botas, camisas sport, y chalecos de pelo. Pantalones pitillo, deportivas, jerséis amplios y calentitas. Faldas largas, camisetas y car digan con bufandas de pura lana. 

Me veo con cinco kilos menos-realmente me sobran tres, pero si me marco un objetivo mayor,no recuperaré, lo que pierda, tan pronto- Ya he comenzado la dieta. Básicamente se trata de fuerza de voluntad para no acabar con las galletas de los niños, y fuerza de voluntad para comer la fruta que ellos no se comen. Y como siempre, beber mucha agua, comer un poco de todo, evitando los hidratos de carbono por la noche y hacer ejercicio. Que en mi caso es fácil, pasar de cero a dos es fácil. 
Llevo dos días, y de momento puedo decir que bien. Que estoy ejercitando la voluntad. Que ya el autoengaño lo tengo controlado y que espero la semana que viene haber perdido algún kilo. 

La operación

Bienvenidos al otoño. Si, al otoño. Aquí ya estamos con calcetín, camisa de cuadros y vaqueros largos. No he sacado los impermeables porque me da pereza abrir el armario donde los tengo guardados y más si pienso que aún tengo que lavar los trajes de baño y las camisetas de verano, que no usaré hasta el año que viene. 
Tengo una prima que vive en Bruselas, sabiamente me dijo en una ocasión que, "en estas tierras una no hace cambio de armario, lo tiene todo a mano porque el día que hace sol y no llueve, te vistes y vistes a los niños como si fuera pleno verano", lo cierto es que cuando sale el sol aprieta, pero sólo cuando sale. 
Y dicho esto, os cuento que ya tenemos fecha para la operación de Alvarillo, nada importante ni urgente, tres hernias, una umbilical y dos un poco más arriba del ombligo. Le operarán el 30 de octubre.
Lo mejor de todo es que esta mañana yo sólo estaba programada para dar desayunos, dejar comida hecha y preparar niños para ir al médico. Mucha tranquilidad y mucha oración interna pidiendo no perder el control al volante por calles desconocidas de pueblos alemanes, pidiendo entender al médico y a las enfermeras... En definitiva, pidiendo que todo fuera bien. 

Una vez más, he tenido más suerte que nadie! 

He llegado a la primera, he aparcado y he puesto el papelito de la hora, si, me ha parecido extraño, pues es la primera vez que veo las maquinitas en esta zona.
He llegado al centro médico, le he explicado que tenía cita hoy. Así, medio en inglés medio en aleman patatero. Me han pedido la tarjeta del seguro y me han dicho que espere en la salita. 
Cuando nos han llamado, hemos pasado a ver al doctor, que sorprendentemente sabía hablar español y nos hemos entendido genial. Me ha explicado cómo va a ser la operación, cuuánto tardan, lo que van a hacer, cuándo tengo que llegar y el preparatorio de Alvarillo. Súper!
Después me ha dado un formulario para los de anestesia... Mal plan, todo en alemán. Así que les he preguntado si lo tenían en inglés, nein!
Pero han sido tan amables de llamar a un médico para que me dijera en inglés lo que ponía y lo hemos rellenado en dos minutos. Me ha vuelto a explicar el preoperatorio, me ha dicho que debo comprar unos stickers para la cirugía y ponérselos a Alvarillo una hora antes de la intervención y debe llegar en ayunas. 
Ya tengo todo apuntado en la agenda para que me vayan saltando las alarmas de todo lo que tengo que hacer-recogida de volantes, ir al pediatra, comprar stickers...- cada cosa tiene su tiempo porque la receta en cuestión caduca y cada cosa tiene sus plazos.

Después, ya en casa, he dado de comer a los niños y... Eso de hacer la comida a las 9 de la mañana sé que puede dar pereza, pero oye, qué gusto! Llegar y tenerlo todo hecho. Listo para dar un calentón en el micro, y lo mejor, estaba delicioso! Les ha encantado!! Y a mi. 

Esta bien estar en casa, aunque estemos en otoño. Esta bien estar aquí, sin tanto miedo a que no te entiendan...
P.D. El doctor de Álvaro me ha dicho, en plan súper majo, que para el 30 de octubre, seguro que ya puedo hablar en alemán con él. Ojalá ... Aunque sea algo más que buenos días!


18 ago. 2014

Vacaciones...

No se sí os comente que Jaime comenzó las vacaciones con amigdalitis, bueno, pues poco más de un mes las termina igual. Estoy empezando a estar un poco falta de paciencia con tanta negociociacion para que se tome el dichoso antibiótico! De verdad que sí. Creo que si me dedicara a eso de las negociaciones, en plan profesional, acabaría amenazando al cliente igual que hago con Jaime cuando veo que a los 30 minutos de empezar sigue en sus trece:" Jaime o por las buenas o por las malas..."

Hemos pasado toda la familia una semana en la playa, lo que viene siendo el paraíso de los niños y del buen padre, pero lejos de ser el mío, yo aguanto poco el calor, no me gusta meterme en el mar- prefiero una piscina con vistas al ídem-y me pone de los nervios sentir que me paso el día llena de arena y sal. No sé, no lo puedo remediar. Me gusta mojarme los pies, caminar y a donde voy, no se puede dar un paseo tranquila porque siempre hay demasiadas personas en la orilla interrumpiendo el camino. Yo sería de esas señoras que recorrerían España entera caminando su costa, pero como veraneo en Mallorca y las playas no son tan largas y están atestadas de niños alemanes, también españoles, haciendo castillos, miedo me da pisar uno en un tropezón y tener que apaciguar los ánimos de los teutones veraneantes que se parecen a los cangrejos de Bob Esponja. 
El caso es que a pesar de los pesares, lo hemos pasado bien, y eso que este año, esta semana particularmente, no ha hecho el mejor de los climas, ni hemos tenido la mejor de las playas;calorazo, mar bravo, medusas, algas, dos días de lluvia... Pero aún así hemos sido capaces de disfrutar, desconectar y lo más importante, volver a veranear! 

Hacia tres años que no estábamos de veraneo. Claro, hemos vivido casi los dos últimos en un eterno verano, así que eso de hacer una maleta ligera, comprar toallas para la playa-volamos con esas compañías de bajo coste-quenolosontanto-, llenarnos de tablas, gafas, mini equipos de snorkel, cargar con una bolsa llena de todo eso y pisar una arena que no es que queme, es que arde bajo tus pies, alquilar un pedaló, salir a pasear con los niños a descubrir las cuevas de los viejos piratas que querían invadir la isla... se nos había olvidado por completo. Trasnochar, salir a cenar con primos, amigos y con los propios hijos... Vivir unos días ajenos a horarios, quehaceres y demás rutinas , se nos ha hecho delicioso. 

Otro cantar es esperar estar estupenda en la playa cuando tienes hijos pequeños, vas cargada como una mula y sientes como tu cuerpo se hincha día a día porque la retención es brutal y la evacuación escasa, una semana a mi no me da para estar guapa, comprobado. Así que ni por fuera, ni por dentro, porque mi mal humor ha venido conmigo. Y todo porque los hábitos fisiológicos se pierden en cuanto deja de haber confianza, rutina, y un lugar inspirador. He dicho.

Lo malo es que todo se acaba. Así que ya estamos de vuelta, con el vaquero puesto, la manta a los pies y la chaquetita en los hombros porque en casa, más que agosto, parece octubre, y lo cierto es que, desde aquí, el invierno se divisa eterno... Pero al menos, ya estoy de mejor humor, mi tripa desaparece paulatinamente y los hábitos vuelven a su ritmo.

Ea! A seguir disfrutando de las vacaciones. 



1 ago. 2014

Una comida en casa

Un día cualquiera, sobre las 12 de medio día, la cocina de casa, grande, de campo y con chimenea,se prepara para recibir a los cinco comensales de la familia. Sea como sea, hayan o no ido los niños al colegio, la alegría de comer todos juntos con su padre invade la estancia que huele al guiso de mamá -los mejores después de los de las abuelas- . 
Lavadas las manos, ultimo los detalles y comienzo a servir los platos de todos. Isabel bendice, Jaime en ocasiones también. Después a Alvarillo le da un calambre en la lengua y ya no deja de hablar. 
"Sabes papá que hoy fuimos al mercado, que Jaime me ha pegado, que han robado en casa de los abuelos, y menos mal que no se han llevado la ropa interior, porque yo pensaba que dormían desnudos, y además, papá, Jaime no fue al colé, mamá dijo que empezaríamos todos a la vez, así que, qué suerte tenemos, eh? Qué suerte!  Y Papá sabes? Podrías enseñar a mamá  a poner la Wii y así podríamos jugar y hoy vamos en bici, eh? Tienes que volver al trabajo? ".... Hace un parón para beber agua y cualquiera aprovecha para hacer un comentario o cambiar el monólogo pero resulta inútil, veloz y a toda pastilla, sigue Alvarillo monopolizando la conversación. 
Cuando terminan, algunos días dan las gracias, otros, se levantan a jugar o pintar o simplemente descansar. 
En ese ratito corto aprovechamos mi buenesposo y yo a tomarnos una café y hablar un poco. Antes de que los besos y abrazos se reproduzcan como las esporas porque tiene que volver al trabajo. 
Después, cada uno a lo suyo, yo a terminar mis cosas, los niños a jugar y pelearse. Y por fin, todos en paz.

31 jul. 2014

Mamá es una pava!

Atrás quedan los 23 días que hemos pasado los niños y yo en Madrid. Unas vacaciones de lujo, en la mágica casa de los abuelos. Rodeados de tíos, primos, amigos... Agua, sol, español... Mi madre, como todas, es la que mejor sabe cuidarme, y mi padre... Mi padre me escucha y me da consejos perfectos. Esto sí son vacaciones.
Yo he malamadreado, he tenido mis escapadas, y hasta una boda! He disfrutado de mis hermanas, de las tardes de piscina y las charlas con Clara en las noches de temperatura perfecta. Y si, he echado de menos a mi buenesposo,que sólo estuvo con nosotros una semana. Pero he de ser sincera, no le he echado tanto de menos como él a nosotros. 
No es lo mismo estar de Rodriguez, que de Müller. Ya se sabe. Aquí ni amistades, ni tiempo, ni planes que acompañen a dos semanas de trabajo y paz, demasiada paz por las tardes. 
Al pobre le dimos un día más de Müller, y casi le da un soponcio. 
Pasó que el 29, día en el que yo estaba empeñada en que me volvía a casa, después de hacer maletas, lavar sábanas, toallas, preparar niños, prepararme yo, llegó el taxi a las 17.15 y a las 17.35 estaba yo frente al mostrador 410 de la T 2, con mis maletas, mi bolso de viaje, mis hijos... El joven que me atendía buscaba mi reserva  mientras miraba el libro de familia, y yo nerviosa yo por el asunto de los pasaportes que nunca pude renovar. "Un momento señora, no la encuentro". "Horror! Seguro que no pagué los billetes de vuelta, o se ha traspapelado el billete, ahora le van a decir que con el libro no puedo viajar, y voy a tener que ponerme a llorar porque cambiaron la normativa el 25 de junio y nunca me dejaron renovarlos, y como le digo yo que el padre de las criaturas está de acuerdo con el viaje, que vamos a verle, que vive en el destino al que vamos, que allí vivimos todos... Que estrés, me duele la tripa y encima estos niños se están portando genial, raro..." 
"Señora, ya he encontrado su reserva, usted y los niños vuelan mañana", me dice sonriendo y mirando a mis hijos que en seco y sin mediar palabra se han puesto todos a llorar. " Queremos ir con papá, queremos irnos a Alemania, con papá!!!!" 
"¿Cómo? Si yo volaba hoy... " Abro al iPad y miro los billetes para comprobar que... Me he equivocado de día.
Bueno, no hay problema. Saco las maletas de la cinta.  Llamo a mi padre, ese ángel que siempre aparece con algo bueno bajo el brazo, le digo lo que ha pasado, me pregunta por el taxista, le digo que se ha marchado. Nos vamos todos del aeropuerto, los niños llorando, yo con dolor de tripa, por los nervios que he pasado. 
Ahora me toca explicarles el lado positivo de pasar un día más en Madrid:" niños ahora llegamos a casa, de damos una sorpresa a la abuela- que no se espera vernos y se ha quedado algo triste ( lo que viene siendo se ha quedado en la gloria)- además esta aquí la tía María, que nuca la vemos porque vive en Londres y podemos estar con ella, y jugar en la piscina y van a venir todos los primos y la tía Cris, y Clara, y..." Poco a poco se van calmando. A la que más le dura el enfado es a Isabel. "Mamá, eres una pava" "Si hija, mamá está en otro mundo y se ha equivocado de día".

Nos metemos a capón  en el coche de mi padre, cometiendo todo tipo de infracciones, así que nos encomendamos al ángel de la guarda y volvemos a casa. 

Toca enviar un mensaje a mi buenesposo y decirle lo que ha pasado. Lo hago. Sólo recibo un "joder!" Como respuesta. 
Creo que sí, nos esta echando muchísimo de menos. 
Os escribo desde mi súper sofá, ya estamos en casa, así que sí, pudimos volar. Llegamos sin problemas y todos nos alegramos mucho de vernos de nuevo. 
Sobre los pasaportes os diré que para volar a los países de espacio Schengen  se puede hacer con el pasaporte caducado hasta 5 años! Viva!



1 jul. 2014

Walter White

Así, como si yo fuera Walter White me siento cada vez que Jaime o alguno de sus hermanos, pero sobre todo Jaime, se pone a llorar.
Llora por cualquier cosa, un zapato que no le gusta, la pajita de la leche del color inapropiado, si vamos al parque, si no vamos, si un hermano le dice tonto, si un hermano le da un beso o un empujón sin querer... Llora tanto que hasta sus propios hermanos están cansados de él. Y yo, que lo sufro a todas horas, más. 
Lo malo, lo malo es que me entra el instinto asesino, y pienso en Walter White , si el lo hacía... Y luego lo pienso y me digo que no, no, no. No podría vivir con una muerte a mis espaldas, entonces me dan ganas de suicidarme, así no le escucharía jamás. Y le digo "tu quieres que mamá se muera? Pues deja de llorar o me mato! " y algunas veces deja de llorar y me dice " entonces no me verás mas..." Y me derrite! En ese momento se me quitan todas las malas influencias, los malos pensamientos y puf!  Todo fluye con normalidad.  Bueno, con la normalidad de mi casa que no es poca. 

Otra veces no surge efecto y es entonces cuando me encierro. Me encierro en el cuarto de los armarios, o en mi misma, y le dejo llorar hasta que se cae. Mientras, pienso en cómo hacerlo, cómo hacerme desaparecer de un modo fácil, sencillo, de la misma manera que hago desaparecer las piedritas que me traen los niños para que les haga magia y los deje anonadados. 
Es entonces cuando mentalmente desaparezco, me voy a mi mundo, ese en el que escribo el blog , bueno en realidad son post mentales que nunca llego a escribir, la mayoría sobre las lecturas educativas esas que dicen que a los niños no hay que gritarles, que hay que tenerles paciencia y que hay que ponerles límites sin coartar su estimulación, su imaginación y las ganas de investigar y la capacidad de asombrarse. Pamplinas! Seguro que los que escriben eso no tienen a un Jaime en su vida. A veces, en esa evasión doy forma a mi novela, también imaginaria, e intento una salida fácil para los protagonistas, una familia joven de expatriados por culpa de la crisis que se meten en el narcotráfico sin querer y ya no saben como escapar de sus propias vidas, los pobres... Pienso en ellos mucho, y siempre acaban igual (no os lo diré porque si algún día la escribo ya os haber contado el final) Como sé que estos pensamientos no acaban en ningún lado suelo terminar rezando. 
Pienso muchas veces en la Virgen Peregrina, ella que con su familia y un bebe pequeño tuvo que salir corriendo hacia Egipto, seguro que se encontraba como yo, igual la Virgen sabía idiomas, pero yo me la imagino pez en idiomas, pero muy sonriente, encantada en su nueva casa y con ese bebe... Claro que el suyo era Santo! Y no es un decir. Luego, cuando lo pienso así, pienso en que Jesús, por muy santo que fuera seguro que tuvo sus rabietas, pues fue un niño de verdad y aún nadie ha dicho que no las tuviera, a lo mejor como las de Jaime, y ahí no me imagino a la Virgen gritándole, la verdad. Es entonces cuando me derrumbo, y pienso, bueno, ella sí es Santa! Y yo... Una madre descontrolada.

Aún así, Jaime tiene algo especial, cuando no llora, he de decir que se me cae la baba. Imaginaros después de una de las suyas, de esas de media hora, me escondí en el sofá, imaginándome el final de mi novela. En esas estaba cuando algo paso en la habitación de juegos y oí a Alvarillo llorar, no quise ni preguntar, así que seguí imaginándome, de pronto se abrió la puerta del salón y oí a Jaime que decía "no aguanto los llantos de Avalo"  Tendrá cara!!   También estaba en el baño, hacían cola para lavarse los dientes y Alvarillo le dijo algo a Jaime, algo que le debió enfadar mucho porque con su media lengua le dijo,"cállate o te voy a dar una paliza" , ahí si intervení, menudo macarra el enano! 
Es de esos que despiertan ternura y simpatía aunque el sea antipático y simpático a partes iguales. A todos se les cae la baba con el, y la verdad, algo tiene que tener, porque lo cierto es que cuando está de buenas, es un diez, Pero de malas, pa regalarlo! Supongo que como todos. No? 


Alemanadas

Digo yo que son cosas que me pasan sólo a mi, en Alemania. ¿Qué tipo de cosas? Pues todas las relacionadas con la minusvalía que en estos momentos padezco, incapacidad para enterner ni una palabra o seguir una conversación que realmente me interesa. 
Hace un mes compramos un cochecito, alga macarra, pero que va muy bien, un Ford Ka, negro con pegatinas blancas, lo de las pegatinas aquí en este pueblo de cuento no es tan inusual, hay mucho coche con pegatinas. El caso es que hace una semana, en la consulta del pediatra-fuimos a mirar las hernias que tiene Alvarillo en la tripa y le molestan tanto que le ponen de mal humor o eso dice él- me dieron un golpe. La señora que me dio el golpe, muy amablemente me comento que daría parte a su seguro, yo aturdida por la explicación en alemaninglis, no fui capaz de pronunciar palabra ni siquiera de cogerle los datos, aturdida, atontada. Menos mal que esto no es España. Al día siguiente del golpe me llamaron por teléfono y claro, yo, ni una palabra, menos mal que Dios es sabio y sabe ponerle a una en situaciones que son más o menos fáciles de resolver, a diez pasos estaba María, mi ángel de la guarda de origen gallego, corrí hacia ella y sin explicación le pase el teléfono. Cuando colgó, le explique lo ocurrido. 
Hoy, una semana después, en casa, sola, y sin nadie que pueda hablar alemán, con un niños berreando-Jaime no llora, berrea- me ha llamado el perito. Horror! He contestado muy bien en aleman hasta que los berridos el tercero no me han dejado escuchar, así que me ha salido un "espere un momentito" , me he encerrado en el cuarto de los armarios y le pedido que me hablara en inglés, el buen hombre ha hecho lo que ha podido y yo creo que he entendido que vendrá el viernes de 9 a 10 así que ya os contaré si lo entendí bien. 
Alemanadas de estas me pasan continuamente, y perder los estribos cuando me pasan también, me entra un pánico... Pero vamos que no controlo nada. 
Los niños siguen felices y cuentan los días para llegar a Madrid, yo también, pero por otros motivos... Mamá, Papá, hermanos... Que ganas de veros y que mis sobrinos me quiten de encima a mis hijos!!! Ya se sabe, a mas niños más entretenimiento y menos caso le hacen a una.
Hoy me compre una alemanada, unas sandalias que van a ser mi comodín del verano, así que os advierto, me veréis con ellas, a todas horas y en cualquier circunstancia. Son las birkenstock, las de corcho con dos tiras negras. Las eche el ojo hace tiempo, mi amiga Vero tiene unas, y la verdad, a mi me encantan. El año pasado mi hermana Cris me regalo unas de Oysho , de un tira, en rosa flúor, y la verdad, como disipas y preciosas, pero me da pena que se me rompan. Estas son las clásicas que los alemanes llevan con calcetines, y yo no haré. Tienen tanta solera como la abarca menorquina, aunque a mi me gustan más las abarcas, pero después de 12 años con un mismo calzado... Las mías se quedaron en Colombia, eso si, estaban como nuevas y las cedí a unas buenas manos. 
Más Alemanadas... Os iré contando, de momento, sueño con que llegue el lunes 7 tumbarme en la piscina a ver sí cojo un poco de color y me mejora este estado de ansiedad provocado por mi falta de conocimiento de la lengua alemana. 

29 may. 2014

Excursión

Hoy jueves es fiesta en Alemania, celebran la Ascención, así que ni padres ni hijos tienen que ir al trabajo o a los colegios.  A las madres como yo el día se nos complica porque tenemos a todos en casa y eso... Eso es un follón porque no le dejan a una seguir su ritmo. 
Por primera vez desde que llegamos a Alemania, a nuestro pueblito de cuento, los niños se han despertado tarde, tarde! A las ocho! Y yo me he quedado remoloneando en la cama hasta las nueve, qué gozada!!  Claro que a esa hora se han encendido las pilas de mi cuerpo serrano y me he puesto como una moto a preparar desayunos, recoger casa y cambiar sábanas. Alvarillo lleva una semana sin pañal y hoy, hoy se le ha escapado justo antes de levantarse, eso es mala suerte, para el, que sufre mucho cuando le pasa y para mi, que tengo dos lavadoras de sábanas acumuladas y sólo pienso en la plancha, algo ando obsesionada con ese tema, el de la plancha.
Bueno, para celebrar la fiesta de hoy, hoy también celebran el día del padre, hemos ido de excursión a un sitio precioso, de nombre impronunciable, así que no os lo voy a  escribir. Es un lago grande, con club náutico, donde sopla el viento, hay un chiringuito con música a tope y un montón de alemanes bebiendo cerveza. Parecía Ibiza, pero con mal tiempo y con gente de todas las edades. 
Hay algo que me tiene impresionada, los alemanes tienen una percha... No es que sean guapos o feos, es la planta, el porte. En su gran mayoría parecen gente importante y no gente común, al uso, como yo. Nada que ver con lo que he visto anteriormente, oiga. Además, son muy listos y ahorradores. Por ejemplo, el pic nic.  Yo jamás he hecho tanto picnic como hago aquí. A todos lados llevan sus cestas con sus cervezas y sus bocadillos, y eso que se ahorran, hacer gasto por algo que puedes llevar preparado desde casa, es tontería. Y esa mentalidad esta guay, a lo tonto se ahorra una pasta! Y como hay que ahorrar... Pues voy tomando nota de todo lo que hacen, porque son buenos trucos. Otro ejemplo, en el colegio de Isabel, pregunte a las madres que donde hacían la compra, porque a mi la cesta de la compra me estaba saliendo carísima, y me dijeron que en Lidl y Aldi. Allí que me fui y ... La mitad de la mitad por lo mismo. Y es cierto, la calidad buena. Así que ya no hecho de menos Hacendado. Una vez más, he cambiado de hábito y ahora compro donde todas. 
Para terminar, os comento que estoy de suerte, me estaba quedando sin refuerzos beauty, ya sabéis... Y como ya no ejerzo de periodista de revista femenina, si no blogger al desuso, porque escribo un bitácoras y no me hago selfies con otras como yo o con famosos, ya no recibo cremas, ni esmaltes, ni perfumes... Pero estoy de suerte porque según la OCU la mejor hidratante es la de Lidl, mi súper de cabecera, que además de buena es barata, estoy en la central de producción de mi colonia de baño favorita, 4711, que aquí es tirada de precio y en Brandering.com puedo comprar los mejores esmaltes de uñas del momento, los de Leighton  Deny, que me los mandan por correo hasta el buzón de casa. Así que puedo seguir estando radiante gastando muy muy muy poco! 
Estoy o no estoy bien en mi pueblito de cuento. 
Ea! Os dejo las fotos de la excursión de hoy al lago precioso donde los niños lo han pasado de cine sólo paseando y jugando a ser ninjas en mitad del bosque.





El conejo de Pascua

Vino y aún quedan dulces y chocolates en casa de aquella mañana de domingo! 
Para los padres dejo un día soleado con café en la terraza. 


27 may. 2014

Nuestra casa

Ahí van foticos de nuestra casa en Alt kaster. La cocina es un poco fría, pero la estufa antigua funciona bien y ya sabemos que la calefacción es una pasta! Pero bueno, estamos tan bien que ya nos calentaremos como podamos...




Hola de nuevo

Por fin! Ya estamos conectados de nuevo. 
Deciros que estamos muy bien. Una vez más somos unos privilegiados de los cambios, porque nos han acogido genial, en el colé, en el Kinder, en Alt Kaster... En todos lados. 
Isabel y Álvaro van felices a sus respectivos colegios, yo no se sí se enteran mucho, pero el caso es que van felices y salen igual de felices! Lo cual me deja bastante tranquila. 
Jaime está en casa conmigo, pero en agosto empieza el Kinder, y esto es genial. Cuando llegamos habían finalizado los tiempos para pedir plaza, pero finalmente-como hemos tenido tanta suerte- han logrado que entre un Kinder guay del Paraguay. No es el mismo que Alvaro, pero esta pegadito al colé de Isabel, y en cuanto se pueda, los pondrán a los dos juntos. 
De momento mi alemán es null, pero en agosto espero tener tiempo para apuntarme a las clases.
El caso es que ahora Isabel sale a las 11.30 de la mañana, como todos los de su clase, y Álvaro a las 12, y comen en casa y quedan desocupados el resto del día. Así que poco tiempo para mi, que me  tengo que poner las pilas para:hacer camas, hacer casa, baños, pensar comidas, hacer colada, recoger niños, hacer compra... 
A partir de agosto se quedarán , si Dios quiere, en un horario extendido que es hasta las 15.30 y a mi me dará tiempo a ir a clases de alemán y a descansar un poco, que la verdad acabo agotada. Eso sí, no me importa, estoy disfrutando mucho de esta etapa de gobernanta de mi casa. A pesar de que 
 Jaime ha vuelto a llorar como un cosaco y eso al cabo de los días me hace explotar de los nervios, si no lo hiciera, yo estaría como en una nube de felicidad absoluta. Menos mal que me ayuda a vivir pegada a la realidad y me hace ser consciente de que eso es lo que tiene ser madre a tiempo completo en jornada continúa sin vacaciones ni pagadas ni agradecidas y que sus llantos son mi pequeña cruz del día a día. Por sí os lo preguntáis, me deja libre la siesta, así que no estoy tan mal. Ahora aprecio mucho los pequeños momentos de soledad, cuando me escapo para ir a la compra y se quedan en casa con su padre, cuando se acuestan y me dejan tranquila, o cuando les pongo la TV- en alemán o en español- y se quedan embobados y a mi me dejan en paz.
Bueno no me enrollo más, os dejo unas fotos de nuestra vida aquí. 






8 abr. 2014

Llorar de alegría

Ya estamos a menos de 24horas de comenzar la nueva vida alemana que nos espera. Las maletas están casi listas, a falta de meter en ellas pequeñas cosas de última hora:los cepillos de dientes, la bolsa de aseo, los pijamas... La excitación en casa es máxima. 
Los niños han ido cargados de dulces y zumos para compartir con sus amigos, y hoy, seguro, van a ser el centro de atención en el colegio. 
Esta tarde iremos a despedirnos de la abuela Isabel, y vendremos pronto a casa porque vienen todos los tíos y primos a darnos un beso de despedida-hasta pronto. (Visualizo mis lágrimas así que queridos hermanos perdonadme por anticipado, porque no me voy a hacer la dura)
Bueno y sin más dilación os cuento que,  aunque se me salen las lágrimas de pena, de morriña anticipada, también se me han saltado de alegría. Ya me han dado las notas de Isabel, y la verdad, una campeona. Después del cambio de colegio, entorno, profesores, amigos, casa, clima y todo a lo que ha tenido que enfrentarse la campeona... Ha aprobado todo con muy buenas notas!!! Estoy tan contenta y orgullosa que en cuanto salga del colegio le voy a dar un besazo gigante y los voy a llevar a merendar lo que quieran. Se lo merece!!! 
Bueno y os dejo, que tengo que seguir encajando en las maletas la poca ropa que me queda por meter.
Besos a todos y nos vemos en Colonia!! 
Bis bald!

27 mar. 2014

Ellos también me echan de menos

Ya sé lo que es que te echen de menos! Si! Estoy feliz! Al estar siempre con los niños nunca han sentido mi partida. Bueno quien dice siempre, dice la mayoría del tiempo, que aunque pueda parecer imposible yo también tengo mi propia vida.
Al menos nunca me habían echado tanto de menos como estos días en los que se les pone el corazón tierno y me dicen por skype" mami, cuando vuelves?, mami, te quiero mucho", y...  muchos mamis que, la verdad, me encanta oír. No porque quiera que lo pasen mal, se que sólo lo pasan mal tres momentos al día: al ir al colé, al hablar por skype y en el beso de las buenas noches, si no porque nunca me lo habían dicho y pensaba que como soy una madregritonaybesucona, y he leído tanto sobre educación de hijos, hacerlos personas de provecho etc... Y los gritos, las falta de paciencia... no están dentro de las mejores prácticas para tal fin.... Bueno, pues eso, que pensaba que no me iban a echar tanto de menos.

Alvarillo me pregunta cada día que si ya he encontrado un trabajo y como la verdad no estoy buscándolo le digo que no. Entonces acto seguido le dice a su padre, "papá, encuentra un trabajo a mamá en tu trabajo, así no estáis solos", a lo que el padre contesta que si, que lo hará. Luego mi madre me dice que todas las noches cuando reza pide para que mama encuentre un buen trabajo en Alemania. Y el abuelo, que escucha la conversación le dice, "pero si mamá trabaja mucho". Olé, papá! Eso! Tu repite que trabajo mucho, que cuidar de ellos es muy importante, a ver si se les queda grabadito y empiezan a valorarlo.  No vayan a decir lo que su hermana me dijo en Colombia y me partió el alma "claro mamá, como tu no trabajas, no haces nada y haces lo que te da la gana" . Mi reacción no fue de darle un beso y un achuchón precisamente.

Claro que trabajaré, si Dios quiere, pero de momento me toca poner todo en orden y ayudar con el cambio, que no es tarea facil.

Se que se están portando de cine y que tanto amor y tan buen comportamiento durarán únicamente hasta el momento en que entré en casa, deje el bolso, la maleta, de mil besos a cada uno y otros mil a los buenosabuelos, que son santos, y me siente en el sofá a relatar todos las cosas que estamos haciendo aquí, en los alrededores de Colonia.

Entra ellas hoy toca, ir al colegio, abrir cuenta en el banco, comprar lavadora y aspirador- que ya hemos visto- e intentar comprar en ikea la cocina, que ya la tenemos diseñada, pero no pudimos pagar porque aquí no aceptan Visa. Increíble, pero cierto. Ni crédito, ni debito, ni nada que lleve Visa escrito junto a una banda magnética.  Así que estamos aviados porque trajimos cash  para el alquiler, el casero y los mini gastos del día a día, pero no contábamos con la cocina...

Os diré que la casa es preciosa pero es tan grande que no se sí mis muebles bailarán en espacios tan amplios.
Y aquí os dejo unas fotos del jardín y puertecita de cuento que da a un gigantesco parque del que estoy segura no querrán salir los niños.



25 mar. 2014

De princesas, brujas y visión periférica

A propósito de mi casa de cuento, me decía una amiga que tuviera cuidado, no fuera a convertirme en una bruja. 
Lo veo difícil, Elvira, las brujas son las que no saben ver más allá de lo puramente material, y como diría mi marido, carecen de una visión periférica, esa  que les hace mirar la vida y acercarse a los acontecimientos que se le vienen con alegría y esperanza, propias de las princesas. 
Yo carezco de esa visión para conducir, según él, pero lo cierto es que la tengo para otras muchas cosas y para lo más importante, para el día a día .

Creo que soy de esas denominadas princesas, no sólo porque soy la pera de reguapa, como todas las princesas que se precien, si no porque la vida me ha dado tanto y he tenido siempre tanta suerte y me han cuidado tantísimo que me ha hecho tener una visión periférica inmensa.

Además, creo que tengo muchos defectos, pero ninguno lo catalogaría como propio de una bruja, bueno más bien, eso lo tendríais que decir vosotros porque  esta claro que yo no soy objetiva. Álvaro, cariño, tu como siempre no partícipes en este post que puedes hundirme.

Y aquí os dejo esta ilustración que me ha encantado de Vogue, de una visión modernizada de las princesas de Disney. Bonitas no?  Pues eso, a ser princesas, modernas, de los que saben mirar la vida con optimismo y como privilegiadas y a dar gracias, por todo, lo que somos, los que nos rodean, lo que tenemos, lo que no tenemos y el futuro que nos espera, que sea cual sea su duración, será , seguro, lo mejor.




24 mar. 2014

De nuevo una gran aventura

Hola a todos los que me leéis cuando escribo en este blog que tengo algo abandonado, más que nada porque mi cabeza está en mil sitios a la vez y el blog no esta en mi prioridades.
Ahora volverá a estarlo, porque de nuevo ponemos en marcha una nueva aventura, esta vez europea. Si, nos mudamos a Alemania. 
La cosa ha ido muy rápido, en tres semanas teníamos firmado el contrato y encontrado una casa, claro que antes nos rechazaron en una casita que pintaba ideal por tener tres hijos!! Os lo podéis creer, pues yo si. 
Gracias a ese contratiempo encontramos una casita de cuento, a 20km de Colonia, en un pueblito de cuento, podría ser medieval, por sus calles sólo aciertas a imaginar a doncellas alemanas caminando parsimoniosas, a princesas del estilo de Aurora, la de Disney, puertecitas de venta de frutas, verduras y deliciosos pastelitos. De casi todas las puertas de las casa cuelgan cestos con flores, sus calles están adoquinadas-así que adiós tacones-y sus alrededores están llenos de caminos ideales por los que montar en bicicleta. La verdad, creo que esta aventura nada tiene que ver con la recién vivida en las costas caribeñas, de hecho, pinta más aburrida, no por mis futuros vecinos- que aún no conozco- sino por el clima, el orden monótono del paisaje, de sus calles... Pero eso es prejuzgar y eso... No está bien. 
Os diré que ya soy experta en mudanzas internacionales y esta vez lo hemos organizado de un modo particular: Álvaro padre y yo estamos subiendo en coche hasta Alt Kaster, en Bedburg, el pueblito ideal, los niños estarán con mis santos padres hasta que llegue después de haber organizado la burocracia  y comprado e instalado la cocina-si, las casas alemanas se alquilan en el mejor de los casos con cocinas alicatadas, y yo como siempre, he tenido suerte, esta alicatada- menos mal que tenemos Ikea, porque si no... Me da un patatús! 
Después regreso a Madrid, organizo la mudanza de los muebles y en la segunda semana de abril.... Avión rumbo a Dusseldorf, con niños y todo!  Lo cierto es que estamos tan cerca, dos horas y media, que me parece un paseo, sin escalas, sin salir de Europa, y sin cruzar el charco, que hace que todo quede más lejos.

Llevamos dos días de viaje, pero menudo viaje...
Salimos ayer a las diez y pico de la mañana, paramos a comer en Burgos, que deliciosa morcilla... Después seguimos hasta Saintes, donde nos paramos a dormir en un Ibis que no estaba nada mal. Os diré que Francia, la zona que estamos recorriendo, es bastante aburridita. Plana, y con una extensa campiña, eso si, sorteada de casitas ideales y muy verde. En el nuestro camino vamos pasando por pueblitos en los que se respira el glamour: Burdeos, Cognac, Pons, Bergerac, La Roche Posay, Orleans, Versalles... Y París. Allí hemos parado a comer, al lado de la torre Eiffel, y como no podía ser de otro modo, nos hemos hecho un selfie, pero no os lo pongo porque salgo con papada y paso, no quiero perturbar los buenos recuerdos que mis amigos los colombianos y los que hace tiempo que no me ven puedan tener de mi. 
Después de tragarnos un atasco de hora y algo... (París pa su padre) hemos parado cerca de la frontera con Bélgica, desde donde os escribo.
Como ya el mundo esta conectado y tenemo wifi, he llamado a casa lo primero, para ver a mis padres y saber como se estaban portando mis tres fieras, losbuenoshijos. 
En fin, hasta aquí os cuento hoy, que mañana hay que conducir dos horas más hasta llegar a nuestro pueblito de cuento y ver por dentro nuestra casa ideal.(la última foto que os pongo) Espero que al entrar me inspire que muebles llevarme, no quiero ir cargada como los moros, se viaja mejor ligera de equipaje. 
Eso si, como en Barranquilla, aquí siempre tendréis una cama de invitados y todo lo necesario para pasarlo genial a nuestro lado. 





30 ene. 2014

Movida matutina

Supongo que todas las casas con niños son una locura por la mañanas pero estoy convencida de que la mía se lleva la palma. 

La mañana ha comenzado muy temprano, a eso de las 4.00, si a esa hora en la que la gente decente duerme, Jaime ha comenzado a gritar que tenía miedo! Miedo de una bruja de esas que decoran la habitación de mi hermana. Después, ha llorar porque tenía hambre. Después, se ha despertado Alvaro y también lloraba porque quería ir a la cama con su padre, y para colmo, cuando a las 4.45 parecía que se habían calmado, Jaime ha vuelto a llorar porque quería jugar con el IPad... No sé que les dan los juegos a los niños, los míos andan obsesionados. " iPad? Nada de IPad, y como sigas gritando y llorando mamá se va a enfadar, y no sólo no te va a dejar el IPad sino que lo va romper para que nadie lo toque más. Si mamá no duerme, se pone de mal humor y se le agota la paciencia, así que a dormir!" 

Parece que ha surgido efecto porque el despertador ha sonado, lo he apagado y una hora después-esos cinco minutitos se han extendido hasta 60- me he despertado sobresaltada pensando que llegábamos tarde. Nada más lejos de la realidad. La que iba tarde era yo, que antes de ir al colé doy desayunos, limpio y ordeno casa, recojo la cocina, visto niños, me arreglo y quedo lista para trabajar desde casa en mis cosas, entre ellas, escribiros un poco. 
Si nada se tuerce, todo va bien, pero hoy se ha torcido un poco, bastante. Los niños andaban bien, en su línea, pero yo... Corriendo he hecho todo y al momento de arreglarme... No tenía agua caliente! Así que mis planes de lavarme el pelo hoy se han quedado para más tarde. Enfadada, con el pelo sucio y las piernas estupendas, me he duchado con agua gélida y eso es muy bueno para la circulación, dicen... He metido a los niños en el coche.

Antes, he de deciros que en casa se levantan con hora y media, y que el colegio está a tres minutos desde la puerta de mi casa hasta sus clases, así que es difícil que los niños lleguen tarde. Pero la realidad es que llegan. 
Cada día es una cosa, uno no se quiere vestir, otra no se quiere peinar, otro no quiere ir sólo a recoger sus zapatillas, otra se olvida la cartera, dos quieren abrazos y besos de su padre... Y cuando parece que estamos listos para salir airosos de casa, se ponen a llorar. Dolor de barriga, dolores de cabeza... 
Reparto góticas de Dalsy y ... todos pal cole! Y lloran y lloran en el coche como si fueran al matadero.
Más besos, más abrazos y llantos...  Suelo llegar al colegio corriendo, con dos niños cogidos a mis manos y una niña ideal siguiendo mis pasos, el abrigo a medio poner y el bolso arrastrado por el suelo. Los niños lloran y los padres que ya han dejado a sus hijos me miran con cara de pena "pobre, todos los días igual" , deben pensar, porque siempre son los mismos. 

Bien, hoy la cosa ha sido diferente.
Se han despedido de su padre, se han metido en el coche, hemos estado a punto de dejar a Alvarillo en casa porque tardaba mucho, hemos rezado el ofrecimiento del día, y hemos aparcado en el cole. Ni un llanto. 
Hemos caminado con cierta prisa, yo iba vestida, con el abrigo en su sitio y mi pelo sucio recogido en una cola de esas de vieja, estudiada para que no se viera la realidad de mi cabellera. Isabel se ha despedido con un beso. Álvaro ha entrado en su pabellón como un campeón, sin llorar, sólo me ha pedido un beso. Y Jaime, el pequeño ha entrado como un señor y sólo ha gritado "mamá, un beso", cuando después de los tres de rigor, me he ido. Sin mirar atrás he salido de su clase y ya no se oía nada. Bribón... En cuanto no me ve, se calma. 

Esto de hoy es una pena. Si. Es un logro tan grande que me da rabia. Mañana no hay clase y el lunes, el lunes volveremos a empezar. Eso si, espero ir con el pelo limpio.

28 ene. 2014

Hijos felices, claves para recordar

Llevo parte la mañana leyendo varios artículos sobre la educación de los hijos, la verdad, es un tema que cada vez me gusta más...  Me he acordado que en Barranquilla asistí a una conferencia buenísima de Cristian Conen, autor de innumerables libros sobre la familia, la ecología humana, la educación de los hijos… nos dio las claves maestras para educar hijos felices. Y nos sorprendió a todos. No por lo que dijo, sino por lo ameno que lo hizo, la claridad de su exposición y porque nos recordó cosas brillantes que todos sabemos pero a veces, con el devenir del día a día, se nos olvidan. ¿Estás dispuesta a recordar lo que sabes y probablemente no tengas fresco en la memoria? A mi, releer, me va de cine para recordar y tener presente. 


1. Conocimiento y autoestima realista:
Los padres debemos ayudar a nuestros hijos a conocerse, a disfrutar lo propio, valorar sus talentos y cualidades y ayudarles a desarrollarlos. Siendo objetivos, realistas, ayudándoles a formar una autoestima real- del que se equivoca, lo reconoce y soluciona sus problemas. No debemos proyectar en ellos nuestras fustraciones propias, esto es el “yo siempre quise aprender piano y quiero que él lo aprenda”. Debemos atendiendo al tiempo crino de cada uno de nuestros hijos, que en cada uno es distinto. ¿Qué es el tiempo crino? el tiempo que cada uno tarda en realizar algo, el tiempo personal. Probablemente si tienes más de un hijo habrás observado que no todos comenzaron a leer al tiempo, ni a caminar, ni siquiera a la misma edad se quitaron el pañal en la noche. Bien, a cada uno le tomó su tiempo, ese es su tiempo crino.

2. Darles criterio:
¿Cómo? Generándoles circunstancias y dándoles herramientas para que puedan responder a las cuatro preguntas vitales ¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Para que sepan identificar el bien del mal, para que sean locomotoras de su vida y no simples vagones. Que sean peregrinos, caminen por esta vida con un sentido, sabiendo hacia dónde van, y no sean simples deambulantes. Para que el día de mañana sean personas útiles y no utilizadas. Sirvan, esto es, sepan servir a los demás. Sean proactivas y tengan ideas, ideales y vayan por ellos.
Muy bonito, pero…¿cómo lo concretamos? En el día a día, explicando las razones que tenemos para que hagan una cosa y no otra. Enseñándoles lo que está bien, y lo que está mal, sin justificarlos. Escuchando sus motivos, sus cosas, hasta las mas pequeñas.

3.Generar las circunstancias de vida que les permitan experimentar los valores:
… de solidaridad, amistad, honradez, sinceridad, austeridad, reciedumbre, respeto, ética, prudencia, generosidad… Que sepan dar y darse a los demás. El mejor medio para aprender estos valores es la familia, porque en ella se adquieren los hábitos y fuera de ella, el colegio, la práctica de los deportes son grandes aliados en a formación de nuestros hijos. Cuando son pequeños la mejor manera de aprender valores es a través de los castigos o consecuencias. Son grandes aliados en la educación si sabemos manejarlos con inteligencia, a mi me pasa, que en ocasiones pongo castigos que nos castigan a toda la familia.
¿Cómo hacerlo? Cuando dos hermanos pelean porque uno se ha comido la merienda del otro, un buen castigo es que el que ha cometido el error le prepare la cena al ofendido. O en las niñas adolescentes, una le quita algo de ropa a otra- esto en mi casa de ocho mujeres pasaba con frecuencia- la ofensora puede como castigo ocuparse de lavar, planchar y guardar la ropa de su hermana durante unos días. Estos castigos forman y enseñan. Claro que es más fácil dejarlos sin “tele” y con eso castigar a toda la familia, o dejarlos sin parque y castigarte tu misma porque la casa se les queda pequeña. Y miles de ejemplos más.

4.Desarrollar su capacidad de comunicación:
Hablando con ellos, compartiendo tiempos de calidad con los hijos, preocupándonos de sus cosas, escuchando sus inquietudes. Manteniendo un diálogo fluido, profundo. No es que tengamos que filosofar con ellos, no. Es motivarlos a que expresen sus sentimientos, que expresen sus ideales, sus sueños y motivarles a realizarlos. También debemos enseñarles a manejar las telecomunicaciones, sobre todo en la adolescencia momento en el que parece que los perdemos y lo más importante en su vida son sus amigos. Estableciendo horarios, momentos, hablando con ellos de sus peligros, sin miedos, explicándoles bien quién es un amigo y quién no lo es. Hablando claro. Dejando hablar.

5.Educarles para el amor:
La felicidad de todos pasa por amar y ser amado. Y a los hijos debemos educarles y enseñarles que el amor debe ser sólido, con criterio y debemos enseñarles habilidades para saber elegir a su pareja el día de mañana. Para que no caigan en relaciones infructuosas, esporádicas, de usar y tirar. Si no que tengan relaciones sólidas, basadas en el amor, la fidelidad y el respeto al otro por el otro. Para eso hay 5 pilares básicos:
1. Información: Sobre la persona humana, hombre y mujer, sus cualidades y particularidades, sus derechos. Información sobre el matrimonio y sobre la familia.
2. Ética
3. Liderazgo, somos sus mejores ejemplos. Deben respirar el amor de sus padres, así como un padre ama a su mujer, así amará su hijo a su esposa. Y viceversa. Elliderazgo implica coherencia, no perfección.
4. Autoridad y ternura. Para corregir, y amarlos.
¿Cómo llegamos al amor? A través de las palabras, el reconocimientos, los piropos… A través del servicio, lo que hacemos por ellos. Dejándoles ser FOCO de nuestra atención. Abrazándolos, escuchándolos,… y con regalos espirituales.
5. Facilitar el encuentro de nuestros hijos con Dios.


Para terminar Cristian Conen nos dio dos grandes noticias, una que para educar hijos felices no hay recetas y que hay que educar a cada hijo como si fuera único, pues no son iguales en temperamento, caracter, aptitudes, habilidades… Y que para educar hijos felices tenemos dos grandes herramientas que nos ayudan:
La Autoridad, una autoridad firme, consistente y dialogante. Poniendo límites en las cosas fundamentales de su vida, esto es; en aquello en lo que se juega la salud física, la psíquica y la espiritual. El resto, se puede ser permisivo. Y Dialogante porque la comunicación debe ser bidireccional. Escuchando y dejando hablar.
La calidez afectiva, que se traduce en presencia, estando con los hijos, compartiendo con ellos, con abrazos, caricias, elogiando lo elogiable… generando la llamada autoestima realista.
Del manejo de estas dos herramientas poderosas por parte de los padres depende en gran medida la felicidad, la formación y educación de sus hijos.