4 dic. 2013

De Halloween a Navidad...

Después  de pegarle la barbilla a Jaime- ahora recuerdo que tengo que hacer esa cuenta de gastos- fuimos de nuevo a urgencias a pegarle la cabeza al hijo menor de una buena amiga, Verónica. También quedaron alucinados con el maravilloso pegamento, a ellos le dieron el bote y a mi no ...
Llegó la fiesta de Halloween, los niños acabaron con tremendas bolsas llenas de chuches y yo... Ejerciendo de madre maléfica, las hice desaparecer tan pronto entraron por la puerta, es lo bueno que tienen los niños, se lo pasan bien y se olvidan de sus caramelos. 




Más tarde llegó mi santo, lo pasamos genial!  Me regalaron un aguamanil, una jarrita de esas antiguas con su platillo para lavarse la cara. La compramos en un pulguero de Barranquilla, en la 60, y la verdad, tenían demasiadas cosas, el sitio estaba inmundo, pero había cositas muy rescatables. Regentado por un hombre gordísimo, algo amanerado y por su madre, no tan gorda, porque está si se podía mover. El chico, porque se veía joven, el pobre ni siquiera podía pararse de pie, pero era encantador.
Os iba a poner foto, pero no la encuentro y en estos momentos mi regalo está en una maleta, ya guardado para nuestros regreso. Así que ya lo veréis en Robledo o en dónde sea.
Días después de mi santo... Una mañana de sábado, todos los miembros de la familia en nuestra cama:
Jaime, "mamá, tu regalo me gusta"
"Y a mi, corazón, pero mi regalo favorito sois vosotros"
Después de un lapso de cinco minutos....
Álvaro ,"mamá siento decirte que tu regalo favorito se va a ir de esta casa"
"Y eso?"
Álvaro, "porque ya no quiero estar aquí, me voy a ir de casa".
Casi nos morimos de la risa su padre y yo. Así lleva una temporada, amenazando con que se marcha, que no quiere estar aquí, en casa, con nosotros, la verdad, creo que es algo de la edad, de la rebeldía del infante... Aunque ahora que lo pienso... Lleva tiempo sin decirlo.


Una de piratas
Hace poco fuimos al castillo de San Felipe, en Cartagena de Indias, lo cierto es que fue un planazo, para todos. Se portaron genial, lo disfrutaron muchísimo y todos aprendimos mucho. Sobre todo de Blas de Lezo, todo un héroe, cojo, manco y tuerto- menudo elemento- algo olvidado en la historia, al menos a mi se me había olvidado que lo estudié en el colegio.
Los niños estaban impresionados con el tema de los piratas ingleses, con las batallas de los españoles, con el gran fortín. Tan impresionados que Alvaro después de un rato decía, "mama y si viene un inglés pirata? Existen los piratas?  Todos los ingleses son piratas? " 
Tuvimos que explicarle, pero parecía que no lo lograba entender, hasta que la logica aplastante de su hermana le hizo entender la situación:" Álvaro, los ingleses ya son buenos, allí vive la tía María y a ella no le han hecho daño, a que sí mamá.?"
 


Después del castillo montamos en coche de caballos, uno no puede ir a Cartagena y no hacer ese paseo que les emociona tanto.  Jaime cayó rendido de sueño, no era para menos, y Alvarillo-siempre mirando el lado positivo de todo- no paraba de decir la suerte que tenía de ir delante, sentado al lado del" conductor del caballo".

Y poco más que os pueda contar. 
Muchos ya sabéis que volvemos a Madrid, trasladados, con trabajo- Álvaro padre- y yo... Buscando, aunque la verdad, creo que voy a intentar una locura. Primero me lo voy a tomar con calma, seleccionando muy bien qué es lo que quiero, para mi familia, para mi. No quiero volver al glamour sí eso consiste en ganar una miseria, trabajar hasta las mil y no ver a los niños, ni a Alvaro. 
Claro que tampoco quiero desaprovechar mi potencial!! Con lo que yo valgo!!! Es broma, aunque bien mirado, es verdad, creo que tengo la solución y pronto podré contaros más datos y detalles de lo que quiero hacer con mi vida, ahora. 
Empezare a llamaros, uno a uno, y espero que nos podamos ver al menos comenzando el año.

A los de aquí, que no son pocos, os digo, seguimos en contacto!! 

En otro post os contare las despedidas que nos van haciendo, todas muy emotivas, todas encantadoras, pero ahorita no puedo, se me llenan los ojos de lágrimas revoltosas que quieren salir a cotillear y la verdad, tengo que estar decente, no se me pueden poner rojos ni los ojos, ni la nariz, hoy es la venta de garaje y para vender es fundamental la imagen.
Os debo un post, largo, sobre la buena gente de Barranquilla.