2 jul. 2013

Hecho! Volviéndome loca

Hoy ha sido de esos días en los que podía haber perdido la cabeza. Si, tal y como lo leéis. He pasado más de ocho horas sentada delante del ordenador intentando dar vida a mi nuevo blog, ese del que os hablé. El de las mujeres normales que viven un día a día en Barranquilla y se resisten al tacón, lidian con sus hijos, llevan una casa, manejan tres o cuatro empleados- empleada doméstica, planchadora, jardinero, portero, limpiacristales... - no es que yo tenga tantos, pero haberlas haylas, llenan su vida con amigas y tienen un marido perfectamente perfecto. Ese blog, se llama styleinbarranquilla. Y la verdad, si consigo dar forma a todo lo que queremos hacer... Va a estar muy, pero que muy bien! 
Ya os lo enseñare , aunque lo podéis ver a través de Google. 

Pues si, ocho horas para ver el tema, ordenar lo que había, cambiar fotos... Niñas de Telva, nada que no hayáis hecho hoy vosotras! Cuánto os he pensado! 

Loca . Loca de atar. Me levanté bien, salí a pasear con Max, llegué a casa y encendí el ordenador, una perdición, oiga, ocho horas. Sin comer siquiera, y es que cuando uno esta en estado de creación levantarse para almorzar es una molestia, al igual que ir al baño, beber agua o los niños rodando, gritando y peleando, esta mañana desayunaron pelea. 

¿Es que se tienen que pelear justo cuando una está inspirada? Pues si, eso digo yo.
Y poco más. Los he oído gritar, reír, bañarse en la piscina... Y yo, en el ordenador. Pienso que no es sano, no tanto tiempo, pero eso sí, va a quedar muy bien, o eso espero. 

Por lo demás el fin de semana, puente para nosotros, ha estado genial: sábado de playa, y menuda playa... Estuvimos en playa Mendoza, un lugar paradisiaco. Agua cristalina, arena oscura, kilómetros de playa de para nosotros solos... Bueno y para nuestros amigos, Eliana y Ciro, que vinieron con Santi, Mariana, una prima de los niños y una chica que les ayuda en casa mientras su empleada vuelve de hacer nosequecosas.

Lo pasamos estupendamente bien. Eliana es la que va a hacer conmigo el otro blog, el que me vuelve loca. 

Por la noche, estuvimos en La Cueva, un mítico bar, el equivalente al café Gijón de Madrid, con todo su encanto. Cenamos muy bien y después de cenar, la gente se levantó y se puso a bailar salsa en los cinco metros cuadrados de pista. Oye, qué milagro! Ningún culetazo, ningún pisotón en tan poco espacio. Admirada, oye. Y yo es que soy de las que necesito diez metros para bailar con mi Álvaro, y algo menos cuando bailo sola. 

El domingo... pues el domingo perdió España. Y el lunes, lluvias torrenciales, aquí se rompió el cielo, no dejó de llover en todo el día. Así que el mejor plan fue el cine, Monstruos University. Muy buena, eso sí, tuve que salir al baño con todos y cada uno de los niños,  y eso que a Jaime le había puesto el pañal- ya se lo estamos quitando- para evitar los viajes en falso al señor baño. Pero aún así me tocó. Primero Isabel, después Álvarillo, y seguido, Jaime, que quería lavarse las manos. 

Y después? Después a casa, que seguía lloviendo. Ni juegos en la calle, ni ná. 
Ea! Cuando tenga lista la otra página os pongo enlace. Mientras tanto, os dejo con mis angelitos.



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