4 dic. 2013

De Halloween a Navidad...

Después  de pegarle la barbilla a Jaime- ahora recuerdo que tengo que hacer esa cuenta de gastos- fuimos de nuevo a urgencias a pegarle la cabeza al hijo menor de una buena amiga, Verónica. También quedaron alucinados con el maravilloso pegamento, a ellos le dieron el bote y a mi no ...
Llegó la fiesta de Halloween, los niños acabaron con tremendas bolsas llenas de chuches y yo... Ejerciendo de madre maléfica, las hice desaparecer tan pronto entraron por la puerta, es lo bueno que tienen los niños, se lo pasan bien y se olvidan de sus caramelos. 




Más tarde llegó mi santo, lo pasamos genial!  Me regalaron un aguamanil, una jarrita de esas antiguas con su platillo para lavarse la cara. La compramos en un pulguero de Barranquilla, en la 60, y la verdad, tenían demasiadas cosas, el sitio estaba inmundo, pero había cositas muy rescatables. Regentado por un hombre gordísimo, algo amanerado y por su madre, no tan gorda, porque está si se podía mover. El chico, porque se veía joven, el pobre ni siquiera podía pararse de pie, pero era encantador.
Os iba a poner foto, pero no la encuentro y en estos momentos mi regalo está en una maleta, ya guardado para nuestros regreso. Así que ya lo veréis en Robledo o en dónde sea.
Días después de mi santo... Una mañana de sábado, todos los miembros de la familia en nuestra cama:
Jaime, "mamá, tu regalo me gusta"
"Y a mi, corazón, pero mi regalo favorito sois vosotros"
Después de un lapso de cinco minutos....
Álvaro ,"mamá siento decirte que tu regalo favorito se va a ir de esta casa"
"Y eso?"
Álvaro, "porque ya no quiero estar aquí, me voy a ir de casa".
Casi nos morimos de la risa su padre y yo. Así lleva una temporada, amenazando con que se marcha, que no quiere estar aquí, en casa, con nosotros, la verdad, creo que es algo de la edad, de la rebeldía del infante... Aunque ahora que lo pienso... Lleva tiempo sin decirlo.


Una de piratas
Hace poco fuimos al castillo de San Felipe, en Cartagena de Indias, lo cierto es que fue un planazo, para todos. Se portaron genial, lo disfrutaron muchísimo y todos aprendimos mucho. Sobre todo de Blas de Lezo, todo un héroe, cojo, manco y tuerto- menudo elemento- algo olvidado en la historia, al menos a mi se me había olvidado que lo estudié en el colegio.
Los niños estaban impresionados con el tema de los piratas ingleses, con las batallas de los españoles, con el gran fortín. Tan impresionados que Alvaro después de un rato decía, "mama y si viene un inglés pirata? Existen los piratas?  Todos los ingleses son piratas? " 
Tuvimos que explicarle, pero parecía que no lo lograba entender, hasta que la logica aplastante de su hermana le hizo entender la situación:" Álvaro, los ingleses ya son buenos, allí vive la tía María y a ella no le han hecho daño, a que sí mamá.?"
 


Después del castillo montamos en coche de caballos, uno no puede ir a Cartagena y no hacer ese paseo que les emociona tanto.  Jaime cayó rendido de sueño, no era para menos, y Alvarillo-siempre mirando el lado positivo de todo- no paraba de decir la suerte que tenía de ir delante, sentado al lado del" conductor del caballo".

Y poco más que os pueda contar. 
Muchos ya sabéis que volvemos a Madrid, trasladados, con trabajo- Álvaro padre- y yo... Buscando, aunque la verdad, creo que voy a intentar una locura. Primero me lo voy a tomar con calma, seleccionando muy bien qué es lo que quiero, para mi familia, para mi. No quiero volver al glamour sí eso consiste en ganar una miseria, trabajar hasta las mil y no ver a los niños, ni a Alvaro. 
Claro que tampoco quiero desaprovechar mi potencial!! Con lo que yo valgo!!! Es broma, aunque bien mirado, es verdad, creo que tengo la solución y pronto podré contaros más datos y detalles de lo que quiero hacer con mi vida, ahora. 
Empezare a llamaros, uno a uno, y espero que nos podamos ver al menos comenzando el año.

A los de aquí, que no son pocos, os digo, seguimos en contacto!! 

En otro post os contare las despedidas que nos van haciendo, todas muy emotivas, todas encantadoras, pero ahorita no puedo, se me llenan los ojos de lágrimas revoltosas que quieren salir a cotillear y la verdad, tengo que estar decente, no se me pueden poner rojos ni los ojos, ni la nariz, hoy es la venta de garaje y para vender es fundamental la imagen.
Os debo un post, largo, sobre la buena gente de Barranquilla.

21 oct. 2013

Pegando barbillas

Se me ha vuelto a romper el teclado Logitech de mi iPad, no es excusa para teneros abandonados, pero reconoceréis, los que trabajáis con este aparato adictivo que sin teclado externo es más difícil escribir. 
Lo cierto es que en estos quince días que no escribo no ha pasado mucho en nuestras vidas. Álvaro padre ha empezado a viajar con más frecuencia así que estamos más tiempo solos sin él, y eso... No mola nada. 
Isabel cumplió sus 6años, vinieron a casa a jugar sus amigos y le regalaron cosas preciosas, casi todas rosadas, salvo una piñata preciosa que era morada y brillante que Ana María, mi vecina del alma, le hizo con sus manitas, súper apañada! 
Y yo, yo tengo una contractura que me tiene fastidiada. Y un bultito en el cuello, que me obsesiona, papá, qué falta me haces!

Hemos tenido maratones de cumpleaños infantiles y todos han sido distintos, con un despliegue de medios increíble- no se que harán el día que cumplan 40- y en todos los niños lo han pasado genial. 
El último lo tuvimos el sábado, era de Nicolás, el nieto de unos vecinos. Nicolás lo disfrutó un montón pero el que más disfruto fue Jaime, que no para de saltar en el castillo hinchable en cuando lo veía libre de niños grandes. 
Lo pasó tan bien que ayer se fue a casa de Nicolas, no sé si por revivir la experiencia o si por comprobar que había acabado. El caso es que cuando llegó a casa por su periplo en el conjunto, fue a beber agua, se paró en un escalón de la cocina, se resbaló y se partió la barbilla con la encimara tipo Corian. Me dolió hasta a mi. Y yo que no soy la típica madre histérica, deje toda la vajilla sucia, con el agua corriendo, para salir a socorrerle. Mi pobre cascarrabias...
Lloraba y lloraba. 
Le mire la herida y la verda, me asusté. 
Mientras su padre lo consolaba me dio tiempo a mandar un whatssup a mis amigas para saber si vendían tiritas de puntos( aquí punto mariposa) en la farmacia. Me dijeron que no. Y me recomendaron ir la hospital. Y ahí comenzó todo.

- Álvaro, tenemos que ir al hospital a que le pongan una tirita de puntos.
- No exageres, no es nada. 
- No, Álvaro, es que he visto la carne! Tenemos que ir. 
- Exagerada...
- Bueno voy a casa de Ana María se lo enseño, y lo que ella diga. La verda, nunca han tenido una herida así.

Salí de casa con Jaime en brazos. Fuimos a casa de Ana María, en plan piscina y descalza andaba yo, y esperamos a que nos abrieran la puerta.
Le enseñe la herida, la vieron los dos, ella y Pacho, su marido. Y los dos dijeron que al hospital. Que un punto Mariposa. 

- Álvaro, nos vamos, me cambio y nos vamos. 
- Joe, ve tu yo me quedo con los niños. El pobre llegó el sábado, después de una tensa semana de trabajo en la mina del Cesar y para un rato de tranquilidad... Yo le entendí, pero aún así, fuimos todos. A pesar de que los hermanos de Jaime se enfadaron porque tuvieron que interrumpir la película que estaban viendo y eso suponía posponer también la ansiada partida de Wii. 
Lloraron. Pero les dije en voz baja por qué teníamos que irnos y entonces, no sé si por miedo o nervios, empezaron a excitarse con lo que iban a hacerle a su hermano- un secreto para el implicado-

Llegamos en cinco minutos. Han abierto muy cerca de casa una clínica, hospital, hiper mega moderna, privada, con todo tipo de avances. 
Entramos con los niños, rellenamos el formulario, y esperamos. 
Esperamos tanto que los niños tuvieron aún más tiempo de alimentar la excitación, menos mal que estábamos solos, porque si no, Álvaro me habría matado y me habría dicho el famoso "te lo dije, debías haber venido sola".
Cuando por fin entramos en la sala de procedimientos los niños se transformaron. Se calmaron un poco y empezaron a hablar con el médico y la enfermera que estaban revisando al pequeño. 
- Mi papá tiene 45 años, ya es un viejito, dijo Alvaro tras confesar la edad de todos. 
Menos mal que la mía no la saben y no la pueden decir, pensé. 
- Señor, a mi me durmieron para mirarme el pie, dijo Isabel al médico, al que le tuvimos que narrar todo el episodio del famoso virus que se instaló en su talón y le hizo cojear por meses a la pobre. De eso hace ya tres años y aún se acuerda!!! He aquí un trauma. 
Así discurrió la tarde, cogieron confianza con el médico. Las enfermeras se pasaban por nuestra sala para admirar a los niños "unos pelos monos lindisimios", no es que lo diga yo, es lo que comentaban ellas y así sin más en un momento había cinco enfermeras mirando a los niños y riendo con sus ocurrencias. 
Se acercaba el momento de la verdad, la intervención a Jaime, el doctor nos dijo que podíamos ponerle un punto con el cirujano plástico, un punto mariposa o pegarle la herida con un pegamento especial y protegerla con un espadadrapo moderno. Decidimos lo último, porque realmente el punto de sutura clásico no era fundamental y los mariposa, no estaban disponibles. 
Me encantóo del pegamento, me encantaría que lo vendieran en las farmacias normales y me pregunto si en España lo tenemos... Es guay! Unas góticas de un líquido azul, apretar la herida con cuidado y listo. Como cuando pegas con superglue ( gota mágica) la taza desportillada que ha caído al suelo por enésima vez y te resistes a tirar a la basura porque es la que mejor sabor le da al café.
Llegó el momento, y los niños empezaban a ponerse nerviosos, Isabel y Álvaro, porque Jaime estaba de lo más tranquilo. 
Así que les dimos que o se portaban bien o les poníamos la inyección para niños desobedientes, los metíamos en la sala oscura y a esperar a que se portarán bien. Vamos que les contamos una milonga tétrica, tétrica para que dejarán trabajar y se portarán bien. 
Cuando todo terminó Alvarillo exclamó,  -"mi hermano es un tío grande, no ha llorado ni nada, y eso que el médico da miedo, señor, -al médico- ¿sabe que mi abuelo es el mejor médico? El mejo de España." Y todas las enfermeras exclamaron en bajito " qué lindo!" Mientras su padre y yo nos sonreímos. 
- Jaime lo has hecho muy bien, eres un tío grande de verdad. Que quieres ahora?
- Pan. 
- no quieres un helado, dijo su padre, 
- no, pan. 
- Vale, vamos a casa y te damos un gran pan!! 

La verdad que como no era tan urgente estuvimos dos horas hasta qué salimos de allí y no nos importó, pero no entendí mucho porque se demoraron tanto si éramos los únicos que estábamos en urgencias. 
Eso si, lentos, pero nos atendieron muy bien.  #estilocosteño.

Y dicho esto os cuento que llegamos el 11 de diciembre, vuelo de Avianca, terminal t4, 13.15 horas y que no es que espere un grandioso recibimiento- me conformo con uno igual al del año pasado que fue una pasada-, pero sí espero tener tiempo para veros a todos o a la mayoría. 

Foto1:barbilla
Foto2: los pijamas nuevos y la agenda de pintar nueva de Álvaro. 

7 oct. 2013

6 añazos

Ya muchos habéis visto la fotografía en Facebook, otros no. 
En dos días Isabel cumple 6 añazos. Es la edad en la que para mi ya es mayor, los motivos, ya no me necesita para cambiarse, ni para el baño, nada sola en las piscinas, se peina sola, come sola, elige su ropa- aunque hay que indicarle en cuestión de combinaciones, sobre todo, para que no se ponga como Barbie- se sienta a hacer sus deberes, reza sola por la noche, se lava los dientes sin que haya que decirle mil veces... Vamos que ya es mayor. Una niña, pero mayor.

Así que antes de que llegará su cumple le hice una pregunta:- Isabel, tu que quieres por tu cumple, un buen regalo y celebrarlo en el colegio o una fiesta con amigas y un regalito, ? las fiestas al final son una pasta y ya se por experiencia que no valoran el esfuerzo económico...
Isabel,  me dijo, -mamá, quiero un buen regalo y una sorpresa.
-y qué quieres de regalo? 
- mamá, quiero Barbie y los perritos que nadan en una piscina. 

El viernes pasado, lo celebró con sus amigos en clase. Ella llevó un cuadro que preparamos en casa, para regalarle a sus amigos y a su profesora, y sopló sus velas sobre unos brownies deliciosos que se comieron todos, espero que sobraran para el resto de profesoras, porque también eran para ellas y como petición especial, flashes, aquí llamados bon ice. Ella se encargó de todo, o ese espero, porque yo no me quede para verlo.

Cuando la recogí estaba feliz!! Ni os lo imagináis y me dijo, mamá, soy mayor, ya tengo seis años y eres la mejor del mundo. 
En ese momento, engordé de pronto unos mil kilos!!!

Ayer, hablando de su regalo, la Barbie con los perritos que nadan, que por cierto ya he comprado, le dije:
-Isabel, cariño, me está costando encontrar esa Barbie que te gusta.  Se lo dije por dos motivos, uno para que le haga más ilusión cuando la vea, otro para que valore el regalo y el esfuerzo que hacemos su padre y yo.
Y me dejo flipada su contestación:
-Mamá, te esta costando mucho? No la encuentras en la tienda en la que la vimos?
- No cariño.
- Bueno mamá, búscala un poco más y si no la encuentras no pasa nada, lo que me compres, si no lo tengo repetido, me va a encantar. Y me dio un beso, se apoyó en mi regazo y siguió viendo la peli de Mirror Mirror, como si nada.

Pensé, qué mónada de hija. Qué bien que tengo el regalo y qué ilusión le va a hacer cuando lo vea. 
Lo bueno que tiene Isabel es que se ilusiona con todo, así que tengo media vida ganada y lo mejor, este año me evito fiestas, decoraciones y doscientos niños en mi casa!!!

Esta semana tienen vacaciones escolares, así que supongo que actualizare un poco más. 
Sólo me queda contaros que por fin Jaime dejó de llorar en el colegio por las mañanas y que cada día está más independiente, más bueno y menos llorón. 
Alvarillo, para comérselo, pero eso si, un poco gritón y eso, eso no sé como solucionarlo. Menuda vos de pito que tiene, deseando estoy que le cambien los agudos!!



16 sept. 2013

Puerto Velero

Lo cierto es que llevo días sin escribir en ningún lado, así que no os he abandonado por styleinbarranquilla, no, he abandonado ambos. Temporalmente. 
Falta de inspiración, falta de tiempo, falta de planes distintos. 
Si en Madrid subíamos casi todos los fines de semana a Robledo, en Barranquilla nuestro Robledo se llama Puerto Velero.
Como todo aquí en Colombia hay dos versiones, la cara, que cuenta con una cabañas ultramodernas y un restaurante de súper lujo, y la económica, con chocitas y restaurante en el que la comida sabe bien. No se mira, no se investiga, sólo se come. 

A Puerto Velero  hemos ido a la versión lujo con mis padres, y a la económica con la tía Cris. Sea donde sea, los niños lo pasan de vicio. Y ahora que no hay viento y su padre los lleva en la tabla de padel surf, se lo pasan mejor. 

A mi, la verdad, la playa no me entusiasma. Pero ni aquí, ni en Costa Ballena, ni en Canyamel, ni en Barú, ni en el confín del mundo. Seré lo que sea, pero a mi me estresa. Que sí los niños se pueden ahogar, que si los hilos de las cometas les pueden cortar el cuello, que si se acerca un perro pulgoso, que si ahora se pelean por un castillo de arena, que si no entro al agua- me da miedo, lo reconozco, el mar me bloquea-, que si me toca entrar para recoger a los niños o darles instrucciones...
En cambio Álvaro padre es como un pez. A él le flipa el mar. Con o sin viento su plan es ir a la playa. Y los niños... Los niños son pececillos. Les encanta. Pero toca estar pendiente de ellos porque en un segundo puede ocurrir una desgracia y la verdad, si pasa a mi me da algo. Claro que es como todo. 
Cuando uno se levanta el sábado y dice, "niños, nos vamos a la playa" las quejas se multiplican, empiezan las pataletas, los llantos y mis gritos "papá quiere ir a la playa y yo me voy con él, el que no quiera se queda sólo en casa y punto", no falla. En media hora están listos y al final del día muertos de agotamiento con sobredosis de haberlo pasado genial.

Yo soy de esas madres dejadas. Antes iba a la playa rodeada de cubos, palas, moldes de tortugas, de estrellas de mar... Ahora paso. Les compre un juego y se dañó en el minuto dos. Así que juegan con lo que hay por ahí. Un vaso de plástico para hacer Torres de castillos, pero también hacen helados, y también comiditas. Los pies los usan no sólo para correr y nadar, también para hacer agujeros y miden el tiempo, cuando esta Max, para ver quien hace el agujero más grande y más rápido, siempre gana Max. Los palitos que encontramos en la orilla se usan para jugar y escribir palabras o escribir números, la tabla de padel surf es un gran barco pirata que les lleva a lo hondo... No hay lugar para el aburrimiento supino. Y si se aburren, se cuelgan en las hamacas y se columpian, eso sí, alguno acaba de narices en el suelo.

Y yo, mientras jugamos, soy feliz. 

Lo cierto es que el padel surf es divertido, sin olas claro, porque con olas ya son palabras mayores. Aunque reconozco que me tengo que envalentonar para subirme a la tabla y recorrer el mar remando, si miro al fondo, me empiezan a temblar las piernas y si veo un bicho acuático, quedo paralizada. Pero en general, esta bien. Te permite contemplar la Naturaleza y disfrutarla, en soledad, pensar y dar gracias por la creación, es perfecta. Y en esos momentos es en los que más me dio cuenta. Doy gracias y si, rezo como una loca para que no venga un pez o un tiburón a comerse un trozo de mi tabla, por mucho que me digan que no hay tiburones, yo soy de las que pienso que un tiburón caribeño se puede extraviar de su manada y llegar a nada a cualquier rincón, también a Puerto Velero, así que rezar no esta de más y que a mí que Dios me proteja.

Para los niños es un gran pasatiempo y para Álvaro padre una diversión más, nada comparado a surcar el viento con tu tabla de windsurf, claro, pero entretenido al fin y al cabo, eso sí, este plan es mucho más barato que cualquier otro que podamos hacer con niños, así que, casi todos los fines de semana, allá vamos. A Puerto Velero.










2 sept. 2013

Con la Tía Cris, parte III. Album de fotos, ego hijos de blogger.














Y lo cierto es que están para comérselos. Qué les gusta hacerse fotos a estos hijos mios. Ahí están en la puerta de la cabaña de Arrecifes que tenía la tía Cris con sus amigas. Igualitica a la nuestra. Cinco camas en dos espacios y un baño dignísmo con agua caliente. Un semi lujo en plena selva caribeña.

Mientras intento escribiros los tengo detrás de mi. Pegando gritos y saltando por los sofás mientras Max los persigue. Lo bueno de todo este asunto es que Alvarillo grita de pánico- aún le tiene respeto al perro- y cuando Max se para - el perro no le hace daño, ni siquiera le toca- Álvaro se muere de la risa nerviosa, esa que viene después del miedo.  Me martillea los tímpanos.
Así es poco menos que imposible actualizar este blog.

¿Alguien puede concentrarse con tres micos gritando y un perro ladrando? Yo no tengo una súper concentración. No, así que hoy perdonareis mis frases inconexas, las faltas gramaticales y todo lo demás.
 

Con la tía Cris, parte II, en el Tayrona

Álvaro, Isabel, la tía Cris y mamá, en el parque Tayrona. Camino de la playa la piscina. Como veis, en esta playa está prohibido el baño. ¡Mirad la bandera roja de atrás! Cuenta la leyenda popular que muchos son los ahogados en estas aguas, el último un holandés que estaba de viaje de novios. Terrible el mar.

Papá con Álvaro y Jaime, camino de la Piscina.

Papá y mamá con Jaime. En verdad mamá se cree más delgada de lo que aparece en las fotos. Ay! mamá que imagen más buena tiene de sí.

Esta es la laguna que está en el Tayrona, en la que hay un cartel que avisa que el baño está prohibido porque puede haber caimanes. La laguna preciosa, el que haya caimanes da emoción al paseo.

Un rincón del camino. A pie de selva. Un descanso de sombra ante tanto sol.

Sin parar la marcha. Isabel, mamá , Virginia y Marta, las amigas de la tía Cris. Si paramos de caminar nos derretimos, así que seguimos el paseo hasta el lugar de descanso.

Casi casi estamos en la Piscina.  Ya queda menos.
Ya en la Piscinia. Sombras, cocos y un mar azul Caribe. ¡Espectacular!




Los sombreros que llevan los niños ya son un recuerdo del pasado. Hoy Max, el cual no pudo venir con nosotros, se los ha comido. Estoy de sus fechorías hasta el moño.
Tía Cris, te lo vamos a mandar a Madrid, para que te haga compañía, que sabemos que le has gustado mucho.

1 sept. 2013

Con la tía Cris , parte I

Planear una escapada al Parque Tayrona con niños pequeños puede ser toda una aventura, eso sí, merece la pena cuando llegas al paraíso.
Venía visita del exterior y quedamos en vernos en Arrecifes- Parque Tayrona-, así que empacamos un par de mochilas, alistamos a los niños, dejamos a Max- nuestro perro- en casa ( no admiten mascotas en la cabaña  de Aviatur) bien cuidado y pusimos rumbo al Tayrona.
En carretera es fácil de llegar. Nada como ir a Santa Marta y seguir derecho a Riohacha hasta que se ve la indicación del Parque. La carretera es preciosa, frondosa y está llena de viveros plagados de plantas de todos los colores. Parece un cuadro.
La entrada al parque para los menores de 5 años es gratis. Para los adultos extranjero cuesta 37.500 pesos y para los nacionales mucho menos. Como no hay tarifa para extranjeros que pagan sus impuestos pero aun no son residentes nos tocó pagar la tarifa más cara. Los estudiantes también tienen una tarifa menor. Pero si os lo digo, miento, así que toca buscar en Google.

Después del ingreso en el parque y llegar al aparcamiento de carros toca o ir andando o ir a caballo. Con los niños lo ideal es ir a caballo. Nosotros fuimos con Ester, sus caballos son muy mansos y capaces, así que nos subimos tan tranquilos y después de una hora de recorrido, subiendo y bajando cuestas, rocas y despeñaderos llegamos a las cabañas de Arrecifes.  El paraíso.

Tengo pocas fotos de este paseo, y mañana prometo subirlos fotos del parque para daros envidia y  animaros a venir a vernos. Pero me queda grabado en la memoria los gritos de felicidad de los niños durante los paseos a caballo y la gran carrera que dieron hasta su tía Cris, mientras gritaban  su nombre desde los caballos. "Tía Cris!!, estamos en el caballo", todos los que esperaban a ser atendidos se dieron la vuelta para mirar a los tres micos que desde los caballos gritaban como locos. 

Arrecifes es toda una pradera con vistas al agitado mar de la zona- donde el baño está prohibido-. Regada de palmeras y pequeños bungalows. Las cabañas son una monada. De madera, con su baño, su agua caliente, sus abanicos, su porche, su hamaca y hasta su televisión – para mi, sobra-. El restaurante es un gran kiosco y la comida es buena y de calidad. Elevada de precio, para ser algo de excursionistas, pero para un par de días merece la pena y está muy rico.

De Arrecifes, donde te puedes alojar en carpa, hamaca o cabaña, toca caminar unos 35 minutos- con niños- a la playa que llaman La Piscina, y algo menos a la Arenilla. Ambas preciosas, de esas que parecen reservadas para parejas jóvenes en pleno auge de su amor.
Hay dos caminos para llegar, el de la playa, no es bueno si vas a partir de las 12 del medio día, porque el calor es brutal y la arena te quema los pies. Pero merece la pena ver la laguna de los caimanes. A los bichos no los vimos, pero cuando vas con niños, la mera posibilidad hace de la caminata algo más que un largo paseo y se convierte en una expedición asombrosa llena de obstáculos, salvables.
El otro camino es por el interior, cruzando “la selva” y los lotes de algunos de los que viven allí. Es sombreado y aunque te encuentras popó de caballo, no importa, para los niños ese camino está lleno de “trampas”, “restos de fieras y animales salvajes”, lo cierto es que lo más salvaje que vimos fueron unas hormigas rojas, súper trabajadoras, recolectando hojas para la temporada de frío. Cruzamos dos veces un río y vimos muchos caballos. Toda una aventura de vuelta a la cabaña.

Lo cierto es que los niños disfrutaron al máximo este paseo, esta escapada familiar. Y nosotros como padres, guardaremos en nuestra memoria todos los juegos y gritos de alegría que han dado este fin de semana. Realmente, el paraíso debe de estar aquí, en el Tayrona.

Seguiremos contando...

3 ago. 2013

Una semana de lo más rara

La verdad es que sin proponérmelo esta semana ha sido de lo más extraña. Por un lado, Álvaro no está y eso es lo más raro, aunque debería empezar a acostumbrarme. Por otro, me han pasado cosas raras. 
No se sí os había contado que a lo mejor hacíamos mudanza de casa. Bueno pues cuando ya habíamos dado con un par de casas, y habíamos decidido que este es el comedor que queríamos para la nueva casa, el de ahora es bonito, pero éste me gusta más, nos hemos quedado compuestos y sin novio. Vamos que no cambiamos de comedor, ni de casa, no de momento. Y es que la verdad, a mi me da mucha tristeza dejar el conjunto y parece que a nuestra casera ya se le ha colocado el cable que le cortocircuitaba las ideas. Hemos llegado a un acuerdo. 



Por otro lado, alguien se ha dado alguna vez con un coche y no lo ha notado? Bueno pues creo-aún no he salido de dudas, - que le he dado a un coche- de lata de cocacola- y no me he dado cuenta. Os cuento: el día que Alvaro se fue, me fui con los niños a casa de unas amigas que viven muy cerca. Iba con la camioneta de Álvaro- no más grande que el Pathfinder que conducía en Madrid- y después de pasar una tarde divertida entre amigas e hijos, salí como de costumbre. El parking de estas casas se merece un premio de ingeniería, esta hecho con los pies. Así que para desaparcar mi camioneta tengo que ir primero marcha alante, girando todo el volante a la derecha, y luego un poquito marcha atrás y, ya salir.
Bien, ese día lo hice. Desde el balcón me miraba una de mis amigas, la nueva tía adoptiva de mis hijos, Antu, y su empleada/ángel de la guarda Sara, en la acera contraria a donde yo estaba había un guardia de seguridad, y en las esquinas dos cámaras de video vigilancia. Yo salí normal, sin notar siquiera el mítico toque madrileño que todos hacemos al aparcar en línea, y me fui a casa. Al día siguiente, al final de la noche, me llamo otra amiga, Eliana, que vive donde Antu, para decirme que si no note que le di un golpe a un carro. 
Ay! Qué susto! Le dije que no, y me fui a revisar el coche, no fuera a ser... Y nada, tiene los mismos golpes que tenía. Miré y remiré, y nada. Le pregunté a Milena, que se fija más que yo y nada. A Carlos que lo limpia, y nada, ni un rasguño fuera de lo que ya tenía. 
Aún así, al día siguiente fui a ver los vídeos, y sí,  efectivamente cuando doy marcha atrás pude darle. Pero yo juraría que no le di. Me habría bajado del coche, me habrían avisado desde el balcón, el segurata me habría dicho algo, habría sonado una alarma... Vi todos los vídeos, y nada, no se ve nada. Así que sigo con la duda y la dueña de la lata, alterada, hasta el punto de ser maleducada. 
Yo lo entiendo, señora, pero me acusa de algo que realmente no sé si hice-usted tampoco- y que los que me miraban no vieron. Bueno pues ahí queda la cosa. Hemos pedido una copia del video en mejor calidad para ver si cuando yo me voy dejo golpe o no. Eso nos sacará de dudas. 
Ahora os digo, si veis el golpe, tuve que sentirlo, si no, ese coche es un M, una lata endeble que se abolla con tocar y que por lo tanto debería retirarse del mercado por el bien de sus conductores. Eso, eso no protege en caso de accidente.
Ya os contaré el desenlace.
Otra cosa rara, un señor-vecino de la zona- me invitó a dar el paseo matinal. La verdad, por no ser maleducada acepté, pensando en qué momento del día iba yo a hacer mis cosas pías si iba de paseo con Max, el señor y su perro. Durante el paseo me dijo que fuéramos a dar paseo a la playa con los perros, en la noche. Entonces a mi me vinieron miles de cosas a la cabeza: primero los juegos de la tarde de los niños-que no quiero perdérmelos- después la inseguridad de las playas, la noche... También vinieron los secuestros de los españoles, y los robos en los hoteles, y las telenovelas y mientras pensaba todo esto... "La playa?, en la noche?" hasta que al final le dije" uy!, no! Qué miedo! Si yo le contara la cantidad de cosas que nos han pasado a mi marido, a los niños y a mi. Definitivamente, no." Y seguimos paseando hasta que yo me desvié a mi casa y él a la suya, y nos despedimos con un Chao!
Pobre señor, es todo encantador, pero si algo he aprendido aquí, leyendo simplemente las noticias, es que no se debe confiar de nadie ( amigas colombianas que me leéis, no va por vosotras). 

Como Álvaro no está, no le he podido contar, así que llegué a casa y le comenté a Milena. "Ay señora, le estaba echando los perros", "Milena por favor, que voy con un pantalón de yoga todo holgadito y sudadera tipo anchita, " (Lourdes y Bea, como la del padel de Lourdes. )Bueno, ante la duda de sus intenciones, entonces lo mejor es alejarse de los extraños. 

Más cosas extrañas, a pesar de desgarrapatizar a Max, cada día aparece con alguna garrapata chiquita. Suele coincidir con que juega con el perro pequeño de mis vecinos, los cuales viven llenos. Ay! Mis vecinos, ellos dan para un libro! Pero sólo os diré que la tensión se corta y ni el calor la derrite. En cierto modo me da pena, porque somos pocos y son buena gente, pero... Como todos, tienen sus peros, como yo los míos.
No se sí os comente el triángulo amoroso en el que hemos vivido en el conjunto, lo revisaré y si eso, os lo cuento otro día, en plan capítulo de mi novela, no tiene desperdicio. De ahí la tensión.

Más cosas raras... Jaime hablando. Me emociona! Y pensar que hace tres meses estaba preocupada, ya lo dice todo! Claro, todo lo que dice su hermano, y no con tan buena dicción, pero al menos empezará el colegio en firme y le entenderán bien.
Mi cuñada, casada! Que pena no haber podido estar con ellos. Pero bueno, al menos Álvaro si ha podido ir. Lo bueno es que al final, después de mucho hablar, discutir, hacer economía doméstica mental-el billete salía por un pico- al final lo esta disfrutando!! Y todos con él. 
Y ahora os dejo, que Max esta durmiendo en casa y ladra temprano y nos despierta a todos. Hoy no ha jugado con el perro vecino. Si mañana aparece limpio, la estrategia de dormir dentro de casa funciona.

30 jul. 2013

Garrapatas

Hoy es un día alegre, más para unos que para otros. Por un lado, mis hermanos Lourdes y Manuel, han sido padres de su primer hijo, precioso, aunque a estas horas del día aún no he conseguido localizar a nadie vía skype para felicitar a los primerizos. Por otro, Álvaro padre viaja rumbo Palma de Mallorca para ir a la boda de mi cuñada. Qué suerte! 
Yo en cambio me quedo aquí, feliz, con los niños, que están pa regalarlos, ups! Pa comérselos!!no en serio, para comérselos, pero muy peleones. 
Hace tan sólo 10 minutos que hemos hecho el primer pacto de no agresión en casa, un pacto en toda regla, sentados, cogidos de la mano y todo. Ahora 10 minutos después, vuelven con quejas a mi habitación. 
Yo también he hecho el pacto, no voy a gritarles. Espero no romperlo, porque entonces... De nada van a servir los pactos en esta casa.

Y cambiando de tema. Ando liada, por eso no había escrito antes en este blog. Ya he empezado el otro y la verdad, me da trabajo. Y además hemos estado con un lío de faldas aquí en el conjunto donde vivo que nos ha comido el tiempo de una manera absurda. Si algún día escribo la novela, lo leeréis, porque material tengo de sobra, y tema, historia, personajes... Todos!  

Bueno y además he de deciros que Max esta creciendo de un modo pasmoso! Esta gigante, llega casi sin proponérselo a la mesa y pilla todo lo que esta a su alcance, luego, vomita y a mi me tiene en un sin vivir. Álvaro le zurra y el pobre, se hace pis del miedo, pero esta actitud, tenemos que cortarla!! 

Ahora hay otro problema. He descubierto como son las garrapatas. Nunca antes había tenido ningún perro, salvo Sebas, y el no tenía esos bichitos molestos. Que va! En cambio aquí, en Barranquilla, parece que la garrapata es un animal de compañía más! Qué espanto! , ando aterrada, reviso a los niños cada cinco minutos y pese a mi obsesión ya he encontrado dos, una en Álvaro, en el pecho, otra en Isabel, en el mismo sitio. Y la verdad, a ellos no les puedo dar con frontline. Así que me toca dejar a Max en el jardín, aún con el riesgo de que tenga más. Es la pescadilla que se muerde la cola! Menos mal que tengo a Milena, porque sino, no se que haría con Max y su problema. 

Creo que voy a hacer la prueba de meterlo esta semana en casa, ya que estoy sola, y Alvaro esta lejos, y en el conjunto donde vivo han cambiado la seguridad... -aunque antes no es que fuera muy profesional tampoco-, y si aguanta bien para hacer sus cosas, no se lo hace en casa, entonces, lo meto en casa para dormir. Todo para evitar que las garrapatas invadan mi familia. 
Y es que la tierra de Barranquilla es rica en todo tipo de parasitos y por mucho que uno fumigue... mija, no se mueren! 


No penséis que esta así, que va! Max esta más grande que Álvaro y tiene una cierta obsesión con hacer llorar a Jaime. Claro que Jaime es de los que le mete los dedos en los ojos y esas cosas, no?

Y he aquí una lindeza de Isabel, fotografiando a su padre y al pequeño de sus hermanos con la clanner que a ella tanto le gusta, la que hace yoga. Si es que me encuentro cada foto en mi galería...
En fin, papá Álvaro buen viaje. Mamá, tranquila que lo de las garrapatas lo tengo controlado o eso espero, Cris, tu habitación esta esperándote, y al resto, os sigo invitando a nuestra nueva casa, así que ya sabéis, ahorrad un poquito y os venís pa'ca!
Y yo, a bañar a Max, y revisarle que hoy duerme en casa y no quiero sorpresas ni nuevas compañías.

12 jul. 2013

Tan viejitas como...

Ya ha salido a la luz, aún tenemos que comprar el domino- gestión de poca monta- pero ya estamos en funcionamiento con Styleinbarranquilla.wordpress.com. Deseadme suerte, y a mis compañeras!!
Y ahora las novedades. Después de una semana muyyyyy larga con Álvaro papá fuera de casa, por fin llegó ayer de sorpresa. Qué emoción la de todos, la mía, la de los niños, la de Max. 
Saltaban por todo el jardín gritando y una vez más... Me convertí en la mujer invisible, invisible para los niños, para Álvaro y hasta para Max. Cría cuervos... Pues eso.

En realidad hay poca novedad. Que queda poco para que venga Cris. Poco para que empiece el colegio, poco, poco, poco para que llegue Navidad y os vea a todos!

Hablando de ver, con frecuencia, más poca que mucha, hablamos con mis padres por skype. El otro día antes de conectarnos estaba vistiendo a los niños- bueno a Jaime- los otros lo hacen solos. Tan solos que eligen hasta su ropa. Álvaro se había puesto un pantalón largo, tiene cierta obsesión, y una camiseta polo. Llegó sin zapatos porque no sabía cual ponerse, le dije "ponte las de sin cordones", unas victoria azules que no llevan cordones y tienen la puntera del estilo converse, preciosas, tan preciosas que no se las ha quitado y han quedado como en la foto. Alvarillo me dijo, "mamá , es que las de sin cordones son tan viejitas o más que el abuelo" . Lo siento papá, solté una carcajada y le dije que se pusiera otras, pero que el abuelo si es algo es gordo, pero no viejito. 
Os quiero mucho. Aquí las zapatillas que no son como el abuelo. No se sí guardarlas de recuerdo, están tan amortizadas... Me parecen bonitas para hacerle un cuadro!


5 jul. 2013

Desvelados

Hoy soy un zombi. Ahora que mis hijos por fin duermen del tirón, en rara ocasión vienen a mi cama y vuelvo a ser una mujer dormilona, por fin, - a las que aún no habéis llegado a esto...¡ Todo llega!, ahora que ya formo parte de este selecto grupo de madres más o menos jóvenes que duermen a pierna suelta (hasta que toca pasear al perro, claro) , ahora me despiertan y desvelan los murciélagos.  Increíble pero cierto.
Como ya muchas sabéis , Álvaro papá es un narcótico en lo que a mis bioritmos del sueño se refiere. Si esta en casa, me duermo temprano, estoy tranquila, segura... Se que nada malo puede ocurrirme porque lo tengo a mi lado. Cuando se ausenta, si es por poco tiempo, el biosueño cambia. Lleva toda la semana fuera y también lo va a estar el fin de semana. Esto es, no estoy durmiendo nada. 
También influye que ya hemos abierto la nueva web, aún no tenemos el dominio, pero lo compraremos un día de estos, para todos los que quieran, http://styleinbarranquilla.wordpress.com, va a estar genial, de momento hay poco contenido, pero poco a poco. Eso si, haceros seguidores, que nos viene de perlas! Como decía, yo yéndome por las nubes, hemos abierto y estoy enganchada, me tiro horas delante del ordenador buscando fotos con las que ilustrar los temas y lo que es más importante, haciendo relaciones bloggers  con otros como el nuestro, pero es duro, porque casi no hay aquí en Colombia.
Ayer, ya eran las doce de la noche cuando cansada de brujulear por internet decidí apagar la luz, en ese momento se apagó el aire, lo achaque a una falta leve de tensión en la red de luz, aquí se va a menudo, al poco, un ruido golpea mi puerta- comencé a estar acojonada- y en el momento en que iba a salir por sí era alguno de mis retoños buscando auspicio en mi dormitorio, en ese momento, ¡aaaaaaaahhhh! Grite como lo loca, ¡Milena, Milena!  Un murciélago entró en mi dormitorio mientras yo salía despavorida de él. Bajé corriendo las escaleras de casa, directa a la cocina, a despertar a mi ángel de la guarda. Toc, toc, dos golpes en la puerta y un susurro, Milena, Milena. Nada, sopa, la pobre, no me extraña.  En ese momento, alguien llora en el piso de arriba, es  Isabel, llena de terror, miraba al murciélago que aleteaba en una esquina del pasillo. Desde el último escalón, le digo corre, métete en mi cuarto y haz pipí - lo que me faltaba era que se hiciera pis en el pasillo a esas horas-inmóvil, aterrada, paralizada por el pánico. En ese momento Alvarillo se despierta, ve al murciélago y corre con Isabel,que parece recuperar las fuerzas, y se meten en mi cuarto. Milena al fin se despierta y en ese vaivén, el murciélago se va hacia la cocina, suponemos que sale por el patio y fin de la história/histeria. Milena vuelve a su cuarto, y yo concedo dormir a los niños en el mío. Levanto a Jaime que duerme a pierna suelta, lo meto en mi cama, ocupa más que todos porque duerme con brazos y piernas abiertos, así, como cuando hacen ángeles en la nieve o en la arena. Isabel se acomoda, Alvarillo se instala a mi lado y entre los tres me dejan el filo del colchón. Yo sigo intranquila y no puedo dormir, ¿y si se ha colado por el conducto del aire? ¿Y si vuelve y nos muerde? Los murciélagos trasmiten la rabia... 
Entro en pánico y me desvelo. Me desvelo tanto que hasta he podido chatear un poco con mi amiga Elena, de Telva. Me he visto el video de los 50 años de la revista que me ha visto crecer, en la que me he casado y he sido madre, porque allí, mis compañeras- muchas ya jefas de sección- han vivido mi vida desde que entré el 1 de julio de 1997, ¡ qué fuerte! Por cierto, aún esta en la web y el desfile fue una pasada. Y así, a las dos y media de la madrugada he cerrado los ojos hasta las seis y media.
Hoy Max se ha quedado sin paseo, yo me he levantado tan atontada que he tardado dos horas en estar lista para ir a clase, ir al banco, donde he esperado una hora a ser atendida para nada, porque lo podía haber hecho desde el cajero y encima no me han quitado las comisiones , e ir a comprar comida de Max.  Después lo de siempre, comida con los niños, conversaciones llenas de gracia, y una gran siesta flamenca para evitar seguir siendo un zombi. 
Ea! Ahora a jugar con los niños, actualizar el otro blog y a cenar,de barbacoa, en casa de Ana María, qué ganas! 

3 jul. 2013

A pleno sol

Menudo día! Miércoles de club de Madres, ya sabéis, ese día que nos reunimos mis amigas y yo y charlamos de cosas trascendentales de la vida- si, trascendentales de verdad, nada de meternos con las empleadas o las suegras, para eso no hay que reunirse un día a la semana!  Desde que los niños están de vacaciones nos reunimos para que ellos hagan plan y nosotras tengamos nuestros momenticos de ocio. Y hoy señores, ¡ha sido la pera!

Antu, mi amigamediohermanacolombiana -la otra es Ana María, que por cierto ya ha vuelto de su periplo europeo- es socia del club Campestre. Un club como puede ser Cuidalcampo, La Moraleja o el Club de Campo, no tan grande, pero sí muy bonito y con una piscina de niños espectacular!!! Una pasada. Tanto que desde que hemos llegado a las 10.30 de la mañana y hasta que nos hemos ido, a las 17.30 de la tarde, los niños no han salido a penas de ella. De esas piscinas que no cubre el agua, pero tienen toboganes en forma de dragón, de barco pirata, miles de chorros por todos lados... Vamos el paraíso de niños y madres.

A las cuatro de la tarde, cuando hemos mirado el reloj, hemos caído en la cuenta del buen plan que había montado Antu con solo un mensaje de whatsupp (lo que une esa aplicación maravillosa y lo baratas que salen las facturas de móvil ahora y lo que enganchan los mensajitos). Gracias a ella los niños felicísimos y las madres más: ni un plato que lavar, ni una pelea, ni un llanto, ni ná de ná.  Claro que después de eso, de estar todas felices comentando lo bueno del día a mi se me acabó el chollo. 

Jaime, que había caído rendido en mi brazos  en una siesta que bien podría haber sido reparadora, se despertó de mal humor y ya sólo quería conmigo. Mal plan. Ni siquiera la promesa de "si dejas de llorar te doy un yoghurt" sirvió para algo, ¡qué va! Y así estuvo una hora, pero al menos fue la última hora, la hora rápida de la lavada de los niños, los cambios de ropa, la recogida de toallas, limpieza de las mesas...   

Ya en casa mejor. Se calmó y como era previsible, todos, sin excepción han caído rendidos.  Es que hoy han estado todos a pleno sol. ¡Rico!

Por si no me reconocéis, o soy la que lleva el sombrero,  como casi nunca salgo en las fotos... Igual algunos os habíais olvidado de mi cara. Os pongo esta porque me encantan mis piernas y estudié mucho mi look por si salía en el blog ( ya sabéis que me estoy convirtiendo en una egoblogger  y me meto en mi blog para leerme cada vez que puedo) No, ahora en serio. He pensado que si quiero que este blog se convierta en un libro para mis hijos... tienen que verme en fotos!!

Ah! Buenas noticias, creo que al final si iremos en Navidad a España, eso sí, hay que mirar muy bien cómo nos organizamos para no hacer 8 traslados de casa en 15 días. Y, querido Alvaro, si me estás leyendo tenemos que hablar de esto, necesito otro post.



2 jul. 2013

Hecho! Volviéndome loca

Hoy ha sido de esos días en los que podía haber perdido la cabeza. Si, tal y como lo leéis. He pasado más de ocho horas sentada delante del ordenador intentando dar vida a mi nuevo blog, ese del que os hablé. El de las mujeres normales que viven un día a día en Barranquilla y se resisten al tacón, lidian con sus hijos, llevan una casa, manejan tres o cuatro empleados- empleada doméstica, planchadora, jardinero, portero, limpiacristales... - no es que yo tenga tantos, pero haberlas haylas, llenan su vida con amigas y tienen un marido perfectamente perfecto. Ese blog, se llama styleinbarranquilla. Y la verdad, si consigo dar forma a todo lo que queremos hacer... Va a estar muy, pero que muy bien! 
Ya os lo enseñare , aunque lo podéis ver a través de Google. 

Pues si, ocho horas para ver el tema, ordenar lo que había, cambiar fotos... Niñas de Telva, nada que no hayáis hecho hoy vosotras! Cuánto os he pensado! 

Loca . Loca de atar. Me levanté bien, salí a pasear con Max, llegué a casa y encendí el ordenador, una perdición, oiga, ocho horas. Sin comer siquiera, y es que cuando uno esta en estado de creación levantarse para almorzar es una molestia, al igual que ir al baño, beber agua o los niños rodando, gritando y peleando, esta mañana desayunaron pelea. 

¿Es que se tienen que pelear justo cuando una está inspirada? Pues si, eso digo yo.
Y poco más. Los he oído gritar, reír, bañarse en la piscina... Y yo, en el ordenador. Pienso que no es sano, no tanto tiempo, pero eso sí, va a quedar muy bien, o eso espero. 

Por lo demás el fin de semana, puente para nosotros, ha estado genial: sábado de playa, y menuda playa... Estuvimos en playa Mendoza, un lugar paradisiaco. Agua cristalina, arena oscura, kilómetros de playa de para nosotros solos... Bueno y para nuestros amigos, Eliana y Ciro, que vinieron con Santi, Mariana, una prima de los niños y una chica que les ayuda en casa mientras su empleada vuelve de hacer nosequecosas.

Lo pasamos estupendamente bien. Eliana es la que va a hacer conmigo el otro blog, el que me vuelve loca. 

Por la noche, estuvimos en La Cueva, un mítico bar, el equivalente al café Gijón de Madrid, con todo su encanto. Cenamos muy bien y después de cenar, la gente se levantó y se puso a bailar salsa en los cinco metros cuadrados de pista. Oye, qué milagro! Ningún culetazo, ningún pisotón en tan poco espacio. Admirada, oye. Y yo es que soy de las que necesito diez metros para bailar con mi Álvaro, y algo menos cuando bailo sola. 

El domingo... pues el domingo perdió España. Y el lunes, lluvias torrenciales, aquí se rompió el cielo, no dejó de llover en todo el día. Así que el mejor plan fue el cine, Monstruos University. Muy buena, eso sí, tuve que salir al baño con todos y cada uno de los niños,  y eso que a Jaime le había puesto el pañal- ya se lo estamos quitando- para evitar los viajes en falso al señor baño. Pero aún así me tocó. Primero Isabel, después Álvarillo, y seguido, Jaime, que quería lavarse las manos. 

Y después? Después a casa, que seguía lloviendo. Ni juegos en la calle, ni ná. 
Ea! Cuando tenga lista la otra página os pongo enlace. Mientras tanto, os dejo con mis angelitos.