1 feb. 2012

Confesiones... (Mi tándem Gollum/ Sméagol)





A veces creo que estoy loca que soy un gollum-sméagol: tan pronto dulce- tan pronto terrible. 

Llega la hora de recoger a tu hija del colegio. Todo ha ido bien en el trabajo así que sales andando a paso ligero porque sólo tienes 15 minutos para llegar hasta el coche, conducir tres manzanas, aparcar en tercera fila, y correr ( ahora si) hasta la puerta de infantil antes de que cierren el colegio. 

Sale tu hija, con su pequeño uniforme, le queda ideal, y lleva en la mano un precioso dibujo que ha hecho amorosamente en clase. Subis al coche y al sentarla en su silla se dobla su maravilloso dibujo. (Cualquier excusa es buena para montarla a la salida del colegio, cansada y agotada). Ya no quiere atarse, no quiere ir en su silla, ... 

Aqui viene mi momento Gollum: paso de la dulzura más absoluta a estar enfadadísima, sentarla a la fuerza con firmeza y hablarle en modo adulto. Al final, la amenaza, donde más duele, " hoy te quedas sin sandwich de Nocilla". En este momento, mientras conduzco , intento adelantarme a los acontecimientos y buscar la mejor manera de llegar a casa y subir en el ascensor sin media pataleta más. Aquí viene mi momento Sméagol: "Isabel, cariño baja del coche que vamos a jugar con Álvaro". Parece que funciona. Besos. No hay problemas en la costa.

Abrimos la casa y viene corriendo Álvaro, el mediano. Besos, tequieros, carreras por el pasillo, juegos... Un grito desgarrador en la lejanía delata a Álvaro. Le ha roto el maldito dibujo del cole. Momento Gollum. Acabo castigando a  Álvaro, azote en el culete y de cara a la pared. Momento Gollum ( Isabel no se consuela con nada. La ignorancia es la mejor medicina). Se levanta Jaime, momento Sméagol, ¡Jaime, mi vida! Besos, chuchones...
Luego hablo con mi madre( 9) y le cuento, si no fuera por ella... Después mando un mensaje de texto a mi amiga Mariana (6) y no me responde, lo entiendo. Por la tarde bajo al parque y comento la jugada con Lourdes ( 4), María (3) y Bea ( 1+3) y me reconfortan. A ellas también les pasa.

pd: el número entre parentesis es el de hijos.
besos a todas

2 comentarios:

  1. Almudena eres una madraza como todas, lo cual me reconforta. Has descrito una tarde como las mías (2).

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  2. Ana, que bien no sentirse la única, ¿verdad? Gracias por tus comentarios.

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